viernes, 24 de junio de 2011

Los viejos asesinos de la memoria

Sus bastones acomodan sus andares llenos de tragedia destierro y sangre del pasado, caminan lento con miradas firmes justificando sus puñales asesinos de antaño. El odio domina cada uno de sus pasos, la impunidad es el alimento feliz de sus despreciables vidas. Torturaron la decencia nacional, la dignidad oriental, pactaron con el olvido, silenciaron las voces de la esperanza, ocultaron las flores de nuestra primavera. Endeudaron nuestro futuro, acordaron con todos y cada uno de los viejos contemporáneos, todos y cada uno de esos señores con ropajes de responsabilidades estatales. Hicieron de la patria Artiguista un dolor profundo, generaron las heridas mas profundas jamás olvidadas. Basta pensar en el tránsito lento de cada una de sus despreciables condiciones de mortales, del frecuentar diario codeándonos con enemigos de la patria, de arribar a los mismos sitiales donde ustedes suelen frecuentar. El olvido es el estandarte de sus galones, la memoria olvidada es la anestesia perfecta para justificar la impunidad nacional. Algunos, los menos, viven encerrados en jaulas suntuosas, con todos y cada uno de aquellos placeres terrenales que todos soñamos, son presentados con esposas de la verdad, cuando su encierro justiciero no es mas que una pantalla para el regocijo popular. Todos pactan en silencio, murmuran la complicidad del dolor, proclaman la felicidad de las heridas abiertas aún sin cicatrizar. Los viejos asesinos de la memoria viven en nuestro suelo, sus respiraciones sin cadenas condenan nuestras generaciones del futuro, la señora justicia vendada hermanada con la sangre derramada es la vergüenza de todos. Las manos derechas elaboraron recetas para que sigan cocinando la sangre querida, las manos izquierdas, aquellas, las soñadas, las de la esperanza popular, los abrazan afectuosamente, los protegen, los miman y justifican. Los viejos asesinos de la memoria seguirán matando el futuro hasta que algún ilustrado deposite urgentemente la dignidad que todos como orientales merecemos.

R.L.P.B

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada