sábado, 17 de octubre de 2015

Capitalismo de Casino: Demócratas y republicanos se juegan la democracia








Publicado el 16 de octubre de 2015
Amy Goodman y Denis Moynihan

“Buenas noches a todos. Estamos en vivo en el hotel Wynn Resort de Las Vegas para el debate presidencial demócrata de CNN y Facebook. ¡Bienvenidos!”. Con estas palabras se dio inicio al primer debate de pre-candidatos demócratas a la presidencia de cara a las elecciones generales de 2016. Sí, la sede del evento fue un casino hotel de Las Vegas.

Cinco candidatos demócratas tuvieron un lugar reservado en el escenario: la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, el senador de Vermont Bernie Sanders, el exgobernador de Maryland Martin O’Malley, el exsenador de Virginia Jim Webb y el exgobernador de Rhode Island Lincoln Chafee. CNN, la cadena que emitió el debate, tenía preparado un sexto podio con la esperanza de que el vicepresidente Joe Biden entrara al cuadrilátero a tiempo para aumentar sus índices de audiencia. Pero Biden declinó la invitación.

El candidato demócrata Larry Lessig estaba dispuesto a utilizar el sexto podio, pero se le prohibió participar. Lessig es docente de la Universidad de Harvard y un reconocido intelectual que se postula a la presidencia por el Partido Demócrata con una plataforma que incluye un único punto: eliminar el dinero de la política. Según su campaña, Lessig recaudó un millón de dólares en 28 días gracias al aporte de unas 10.000 personas, obtuvo el apoyo de votantes de todo el espectro político, alcanzó el 1% en la primera encuesta nacional desarrollada por su campaña y habló en la Convención del Partido Demócrata en New Hampshire junto a otros candidatos. 

Aún así, el Comité Nacional Demócrata ha ignorado sistemáticamente su candidatura. El exgobernador Chafee, por el contrario, recaudó poco menos de 28.000 dólares en el primer semestre de 2015.
Bernie Sanders se ha convertido en el candidato sorpresa de este año al atraer a una cantidad sin precedentes de público a sus actos de campaña, recaudar millones de dólares en pequeñas donaciones y subir de manera sostenida en las encuestas en comparación con Hillary Clinton. 

Se describe a sí mismo como socialista, hecho en el que centró su atención desde el principio el moderador del debate de CNN, Anderson Cooper: “Senador Sanders, una encuesta de Gallup muestra que la mitad de la población no pondría a un socialista en la Casa Blanca. Usted se describe como un demócrata de orientación socialista. ¿Cómo podría ganar una elección general en Estados Unidos un socialista, del tipo que fuera?”.

“Vamos a ganar, primero porque vamos a explicar qué significa esta visión demócrata-socialista. Y esta visión demócrata de orientación socialista se trata de decir que es inmoral e incorrecto que el 1% más rico de la población de este país posea casi el mismo patrimonio que el restante 90% junto, que está mal que hoy en día, con un sistema económico fraudulento, el 57% de todo nuevo ingreso vaya a parar al 1% más rico”.
Cooper insistió: “Entonces, ¿usted no se considera capitalista?”.
A lo que Sanders respondió: “¿Si me considero parte del casino capitalista que hace que tan pocos tengan tanto y tantos tengan tan poco, el que permite que la codicia y la irresponsabilidad de Wall Street arruinen la economía de este país? No. Creo en una sociedad en la que a toda la gente le va bien, no solo a un puñado de multimillonarios”.

Por supuesto que los demócratas no tienen el monopolio de la política de casino. Unos días antes del debate demócrata, el candidato republicano Marco Rubio hizo un peregrinaje a otro casino, el The Venetian Casino-Hotel de Las Vegas, para reunirse con su dueño, el magnate del juego Sheldon Adelson. Los candidatos republicanos hacen fila para “besarle el anillo" a este multimillonario que según Forbes es la decimoctava persona más rica del mundo. Con la generosidad de su dinero puede lanzar o hacer caer una candidatura y los candidatos acuden a su casino en una competencia que fue apodada como "las primarias de Adelson”. 

Se dice que Rubio lleva la delantera en la carrera por ganarse el apoyo de este magnate de la industria del juego. En el ciclo electoral de 2012, Sheldon Adelson gastó cien millones de dólares en apoyo a la causa republicana.
Y no nos olvidemos del favorito de los republicanos, el multimillonario Donald Trump. Él también es un magnate de los casinos por sus propios méritos y tiene una escabrosa trayectoria en el rubro. Ha sido dueño y ha dirigido numerosos casinos, desde establecimientos en Atlantic City y Las Vegas, hasta un barco-casino en el Río Mississippi, la mayoría de los cuales terminaron en la quiebra a lo largo de los años.

Muchas personas sospechan que las máquinas tragamonedas y otras opciones para realizar apuestas en Las Vegas son manipuladas. La misma crítica se ha hecho a los debates presidenciales. Los dos principales partidos conformaron una compañía privada en el año 1987, la Comisión de Debates Presidenciales, para quitarle el control de los debates a la organización independiente Liga de Mujeres Votantes. 

Dadas las reglas que establece esta compañía, los demás partidos prácticamente no tienen oportunidad de participar de los debates realizados en el marco de las elecciones generales. La Comisión de Debates Presidenciales está dirigida por un demócrata y un republicano: Mike McCurry, exsecretario de Prensa de la Casa Blanca durante la presidencia de Bill Clinton, y el expresidente del Comité Nacional Republicano Frank J. Fahrenkopf.

Hasta el año 2013, Fahrenkopf dirigió además la Asociación Estadounidense de Juegos de Azar (AGA, por sus siglas en inglés). Sí, dirigió el grupo de presión de la industria del juego. La AGA lanzó recientemente una iniciativa, llamada “¡Voto a favor de los juegos de azar!”, en apoyo a los candidatos partidarios de los juegos de azar en estados clave en los que la contienda está muy disputada, entre ellos, como habrán imaginado, Nevada. Según parece, a la AGA no le gusta correr riesgos, por lo que divide sus donaciones casi por partes iguales entre demócratas y republicanos.

El mundo arde en llamas. El clima está cambiando y se cierne sobre el planeta la amenaza de daños catastróficos e irreversibles. Mientras estallan guerras que obligan a millones de personas a huir desesperadamente, en Estados Unidos, la desigualdad alcanza su punto más alto en la historia. Hay mucho en juego en las elecciones presidenciales estadounidenses y su resultado no tendría que estar determinado solamente por aquellos que hacen las grandes apuestas. Nuestra democracia y el planeta merecen mucho más que eso.


© 2015 Amy Goodman
Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

El Hundimiento del PSOE España (Mismo camino del Frente Amplio en Uruguay)








El Hundimiento del PSOE y la alarma en Uruguay con el Frente Amplio. Procesos distintos pero con matices similares, el primero hundido, el segundo por el mismo camino. El artículo a continuación relata la experiencia española y como un modelo "ejemplar" terminó cayendo y mostrando sus entrañas cuando la crisis llegó para quedarse. 


 


El hundimiento del P.S.O.E.
   
Por Mikel Sorauren 


    
Más allá de la debacle electoral, el bajo respaldo de las urnas al socialismo español significa el hundimiento de un proyecto de nación diseñado por los progresistas españoles para adecuar España a los esquemas de Europa occidental.
Quienes apostaron por el P.S.O.E. desde la oposición a la dictadura se creyeron con capacidad para transformar a los franquistas en auténticos demócratas. Su discurso, que se reclamaba de la reconciliación, en realidad considero a ésta como la simple aceptación de las exigencias impuestas por los poderes fácticos, institucionales y sociales, que ponían como condición el mantenimiento de las estructuras socio-económicas consolidadas con Franco. Se engañaron, y engañaron a la colectividad, y los franquistas quedaron enteros. De hecho ejercieron una presión permanente a lo largo del proceso de transición que impidió la mínima ruptura con lo anterior.
Desde entonces la existencia de España ha transcurrido en una burbuja. Se declaraba que constituía un sistema político democrático y encomiaba su capacidad de adecuación a los Países del entorno, incluido  el desarrollo económico. España había dejado atrás un pasado de retraso socio-económico y autoritarismo. Sin embargo, la crisis económica presente ha puesto de manifiesto las viejas enfermedades de un Estado, ocultas bajo la cortina de los cambios que ofrecían una imagen falsa de la realidad española.
Se pretende presentar el actual fracaso español como responsabilidad del P.S.O.E. de Zapatero ¡Diagnostico errado! En la misma prensa internacional se reconoce ya que no existe alternativa ¡No ha ganado el P.P. de Rajoy! ¡Ha perdido el P.S.O.E.! En realidad quien ha perdido –o pierde- es España. Las crisis suelen sacar a flote los problemas estructurales. 

Los 36 años que han seguido a la desaparición de Franco se han malgastado en fuegos de artificio. Se han despilfarrado las buenas circunstancias de una fase económica expansiva y los apoyos financieros exteriores. Lo peor de todo. No ha tenido lugar una verdadera transformación de las élites socio-económicas y se mantiene el viejo espíritu de la oligarquía, decidida a imponer sus condiciones con contundencia.
España ha fracasado en el intento de atraer a las naciones periféricas. Ha quedado patente la imposibilidad de acuerdo, cuando desde Madrid se han rechazado el Plan Ibarretxe y el Estatuto de Cataluña. La vieja España se ha topado con ella misma. Bajo el ropaje de la modernización queda la ignorancia histórica a que aludía Machado a propósito de Castilla frente a lo que es diferente ¡No hay sino una manera de ser español! Los navarros y catalanes están obligados a aceptar lo que impongan los españoles. 

Hoy la antigua oligarquía está constituida por financieros y empresarios que siguen considerando el Estado como su patrimonio; imponiendo a la masa sus intereses por encima de las necesidades colectivas. Éstas, más allá de sus reclamaciones de índole económica y social , se encuentran obligadas a atribuir la responsabilidad de sus males a los nacionalismos periféricos.
La crisis en España ha tocado fuerte como consecuencia del mantenimiento de las viejas estructuras. 

Los españoles presienten el hundimiento de España y reaccionan con la vieja actitud numantina de no ceder. El temor de la derrota se traduce en  intensificación de agresividad frente a quienes consideran los responsables de la crisis española ¡Navarros y catalanes! ¡Nunca se verán ellos como responsables, a pesar de que ha sido su prepotencia la causa de su fracaso! Zapatero y el P.S.O.E. han jugado su papel de sortear la crisis con políticas tradicionales. Rajoy es incapaz de presentar una auténtica alternativa. 

Se verá obligado a actuar al dictado de los mismos dirigentes europeos a los que ha obedecido Zapatero. Es posible que en tal momento se reconozca que el problema lo constituye la propia España ¿Cómo salir de la trampa?
Publicado por Nabarralde-k argitaratua




 

viernes, 16 de octubre de 2015

El Dulce Pica los Dientes







Han pasado mas de diez años de gobiernos progresistas, se realizaron unas cuantas legislaciones oportunas y algunos cambios como los consejos de salarios, pequeños síntomas en un país metódico y conservador, acostumbrado al continuismo político sin avances para su desarrollo y bienvenidas resoluciones en favor de los mas desprotegidos del país.

El modelo progresista choca de lleno con el rótulo de izquierda y su continuísmo económico neoliberal que en esencia no genera aquellas premisas que la izquierda debe buscar como estandarte, el socialismo. La pelota es lanzada hacia adelante, sin una justa distribución de la riqueza, dejando en evidencia que el continuismo político en Uruguay es constante, lo único modificado son los actores en escena y un incremento en asistencialismos sociales que lo único que hace es contener pero no generar condiciones para el crecimiento de los individuos ni la sociedad en su conjunto. 

Las caretas caen por su propio peso, se evidencia la contradicción entre una izquierda verdadera y el rumbo trazado. Ayudas y sistemáticas medidas al capital extranjero, favores y ayudas al empresariado corrupto nacional, evidenciando una corriente sistemática nacional desde tiempos remotos existenciales como nación, otorgando migajas y confites al pueblo, pero no generando aquellas cuestiones para garantizar si quiera a largo plazo la construcción del socialismo. 

Debemos sumarle el desgaste lógico por el continuísmo continuo en el ejercicio del poder, generando vicios y soberbias desmedidas, aumentando el inconformismo absoluto en varios sectores nacionales. Bastó un pequeño coletazo crítico (crisis Brasil) para que el estallido obrero recorra varios organismos nacionales. Estallidos evidentes, sin ánimos de justificarlos, si no como reacción lógica ante el modelo reinante, en una especie de rebote ante las contradicciones de una izquierda que no lo es tal. 

Varios países de América Latina viven ese proceso contradictorio, dónde las premisas de izquierda son olvidadas, renunciadas y abandonadas justificando el mundo capitalista y mortal por sobre todas y cada una de las matices ideológicas fundacionales de todos y cada uno de nuestros ancestros libertadores. Las raíces sirven para estructurar cualquier árbol, si ellas están podridas es de esperar que caigan; las modificaciones y los cambios de las estructuras son oportunas siempre y cuando se cuiden a capa y espada los lineamientos históricos y aquel lugar dónde toda izquierda debe llegar. 

El dulce pica los dientes, fenómeno que se manifiesta en el día a día, ante una corriente política que pierde credibilidad, fuerza y prestigio, en un pequeño país cada día mas carente de "iluminados" políticos, en una creciente pérdida de identidades partidarias, dónde las esperanzas se desvanecen y no aparece ningún caudillo capaz de endulzar a las masas embravecidas.  


 

jueves, 15 de octubre de 2015

¡Se Busca Presidente!









En momentos donde las aguas aparecen turbulentas, vale la pena recordar que el Uruguay tiene un presidente. Que misteriosamente no da la cara, no aparece, ya no existen cátedras sensibles ni discursos largos y tediosos sobre los "enormes logros alcanzados por el progresismo".

Se busca presidente que de la cara, que cumpla con el prometido 6 % del PBI para la educación.

Se busca presidente que pida disculpas por su ineptitud, por transformar una corriente política en una fuerza desprestigiada y del montón, junto a blancos y colorados.

Se busca presidente que cumpla con los Derechos Humanos, juzgue y sentencie los atropellos y todos aquellos delitos aún impunes por el golpe fascista de estado en nuestro país. 

Buscamos presidente que asuma la responsabilidad en esta guerra ciudadana diaria, donde inocentes mueren por una inseguridad nacional alarmante, creciente y sin control, producto del continuismo económico neoliberal. 

Que aparezca el presidente para que diga como es posible como en décadas pasadas se alzaba la voz contra el clientelismo político y se han cansado de acomodar a diestra y siniestra cantidad de "compañeros" con sueldos escandalosos. 

Se busca presidente para que haga cumplir sus dichos de podremos meter la pata y no la mano en la lata.

Se busca presidente que deje la guerra al tabaco y inicie una contra la delincuencia marginal y de cuello blanco, contra la ludopatia, las drogas y la hipocresía de ésta izquierda mentirosa. 

Se busca presidente que le de la espalda al FMI, que apueste sinceramente a la integración regional, que verdaderamente respire izquierda y no éste engaño con un continuismo y asistencialismos que siguen fomentando la marginalidad, el delito y el uso y abuso del estado como promotor de una sociedad de vagos. 

¡Se busca un Presidente en serio........el actual no aparece!








miércoles, 14 de octubre de 2015

¡Uruguay Noma!








Primeros e invictos, agradece el pueblo uruguayo, en especial, nuestro Presidente, que gracias al circo futbolero obtiene esa amnesia necesaria para apaciguar las aguas y contar con una opinión pública centralizada exclusivamente en la pelotita que rueda en una cancha de fútbol.

Daniel Scioli cruza el charco, es recibido con honores, promete lo de siempre y hará lo que siempre, darle la espalda a Uruguay como históricamente lo ha realizado el bloque porteño, pero, es otro capítulo de la diplomacia y el circo político internacional para generar las bases de su triunfo electoral en el vecino país.

Mientras tanto en el pequeño país del sur, cuando la celeste ruge a ritmo de lonja, el 6 % del PBI para la educación es una utopía. Mientras el sector privado despide a diestra y siniestra infinidad de trabajadores en una creciente tasa de desempleo, cuando los sicarios asesinan personajes vinculadas al fútbol y el narcotráfico, representantes de Tenfield van a dar cátedra de moral en el juzgado, contra otra empresa futbolera cuando ellos son amos y señores de la mafia, el lucro y el uso y abuso nacional, siendo galardonados con privilegios y beneficios por las actuales administraciones. 

Bonomi sale a defender los palos, las represiones y las "selectas guardias del orden"mientras los pendejos hijos del neoliberalismo salen calzados, asesinando trabajadores honestos por dos pesos, ya moneda corriente en este territorio, triste moneda corriente ¿Sensación Térmica? 

Soooooyyyy Ceellessssteeee soyyyy Celesssteeeeee, celeste soy yo.....................................Viva el Foobal, mientras tanto el Uruguay llora y se desconcierta. O no Uruguayos y Uruguayas ¿Se equivocó la Paloma? Cuando se empiece a divisar el negro perfil del monte, les estemos diciendo, siiiiiii Uruguayos y Uruguayos Festejen, Festejennnnnnnn que nos comimos la pastilla todos con este supuesto "gobierno popular de izquierda"

 

sábado, 10 de octubre de 2015

El guevarismo por Jorge Zabalza







En un mundo signado por la creencia en la eternidad del capitalismo, está bueno no olvidar algunos conceptos: "El guevarismo" por Jorge Zabalza 


 Ernesto Ché Guevara...¡presente!
Jorge Salerno....¡presente!
Alfredo Cultelli....¡presente!
Ricardo Zabalza...¡presente!


EL GUEVARISMO

La corriente de pensamiento fundada por Ernesto Guevara puede abordarse desde varios ángulos. Un punto de partida para hablar del guevarismo podría ser su visión del tránsito hacia el socialismo como un proceso en que “la sociedad en su conjunto debe convertirse en una gigantesca escuela”, donde los individuos “van adquiriendo cada día más conciencia de la necesidad de su incorporación activa a la sociedad y, al mismo tiempo, de su importancia como motores de la misma” . El comunismo pensado como “un fenómeno de consciencia”, de mujeres y hombres que se van liberando de los valores en que los educaron durante siglos de capitalismo y propiedad privada. Concepción que derivó hacia la crítica radical a la construcción del socialismo con las “armas melladas del capitalismo” y la tesis sobre la importancia de los estímulos morales en el desarrollo de la gestión planificada de la economía. Verdadera recreación de cuestiones ya analizadas por Carlos Marx en su juventud, que llevó al Ché Guevara a burlarse ferozmente de los “ladrillos soviéticos” o sea los manuales estalinistas sobre filosofía.
Otro enfoque podría centrarse en su porfiada prédica al imperialismo en la ONU, en la Conferencia de los Países No Alineados, en la Tricontinental y en Punta del Este, palabras que lo condujeron al Congo y a Bolivia para ser consecuente con sus dichos: “Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y una clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo de la humanidad: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar donde nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo y otra mano se tienda a empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria”.
Sin embargo, el pensamiento del Ché no podría haberse desarrollado, en ninguno de sus múltiples aspectos, sin el triunfo de la revolución del pueblo cubano sobre el ejército de la dictadura de Batista y sobre el imperialismo en Playa Girón. Triunfo obtenido, entre muchas otras cosas, gracias a que el Ché era extraordinariamente inteligente en lo militar, como dijo Fidel en su discurso de la Plaza de la Revolución al informar del asesinato de Ernesto Guevara en Bolivia. Ser guerrillero fue, sin dudas, uno de los rasgos centrales de la personalidad del Ché, “un reformador político que toma las armas” como explica en su ensayo “Guerra de Guerrillas”. Un pensador extraordinario que se planteaba con crudeza la cuestión del acceso al poder para emprender el tránsito al socialismo. Por todo eso he preferido referirme al guevarismo desde el punto de vista del quehacer revolucionario, el aspecto paradigmático y central en la vida del Ché.

La admirable alarma

En febrero de 1962, la Segunda Declaración de la Habana reafirmó que “El deber de todo revolucionario es hacer la revolución. Se sabe que en América Latina y en el mundo la revolución vencerá, pero no es de revolucionarios sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo. El papel de Job no cuadra con el de un revolucionario (...) Porque esta gran humanidad ha dicho ‘¡Basta!’ y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia, por la que ya han muerto más de una vez inútilmente ¡Ahora, en todo caso, los que mueran, morirán como los de Cuba, los de Playa Girón, morirán por su única, verdadera, irrenunciable independencia!”.
Es que, en aquel entonces, nadie dudaba que el mundo marchaba hacia el socialismo, que estaba llegando el fin del capitalismo. Fenómeno imposible de entender con la cultura política de este Uruguay y esta América Latina de hoy, dominadas por el mito de la eternidad del capitalismo. Ese sentimiento de vivir la época del socialismo fue la base subjetiva que impulsó revoluciones por todo el mundo, en China, Vietnam, Cuba y Argelia, los movimientos juveniles de 1968, en París y en la plaza Tlatelcoco, las guerrillas en toda América Latina.
En La Habana se reafirmó lo que ya se sabía: la Revolución no era para un mañana difuso en el que se dieran todas las condiciones objetivas y subjetivas por haber. Estaba demostrado que era posible derrotar al ejército de la clase dominante para, de inmediato, emprender el tránsito al socialismo, había que hacer la Revolución hoy, ahora. Fue un llamado a la responsabilidad individual de cada una y cada uno.
En ese clima transcurrió la epopeya de Ernesto Ché Guevara. Aunque se sintieron como diez siglos, apenas diez años de historia separaban el desembarco del Granma y su asesinato Quebrada de Yuro. El tiempo se dilataba por la intensidad emotiva conque se vivían los acontecimientos. Lejos de atemorizar y desestimular la lucha, la muerte del guerrillero heroico lo convirtió en leyenda y la leyenda se transformó en aluvión incontenible. Ernesto Ché Guevara logró inflamar la imaginación de la juventud latinoamericana, que cargó su mochila a la espalda y se lanzó a hacer la revolución. Dedicar la vida a revolucionar la humanidad fue la esencia del guevarismo. El 8 de octubre de 1969, Alfredo Cultelli, Jorge Salerno y Ricardo Zabalza pusieron sus vidas en juego para convertir el socialismo en realidad y homenajear al Ché.

La tesis política del guevarismo

En “Guerra de Guerrillas”, a partir de la experiencia cubana, Ernesto Guevara explicaba su tesis sobre las condiciones en que se dan los procesos insurreccionales: “Es necesario demostrar claramente ante el pueblo la imposibilidad de mantener la lucha por las reivindicaciones sociales dentro del plano de la contienda cívica. Precisamente la paz es rota por las fuerzas agresoras que se mantienen en el poder contra el derecho establecido. En esas condiciones, el descontento popular va tomando formas y proyecciones cada vez más afirmativas y un estado de resistencia que cristaliza en un momento dado en el brote de lucha provocado inicialmente por la actitud de las autoridades. Donde un gobierno haya subido al poder por alguna forma de consulta popular, fraudulenta o no, y se mantenga por lo menos la apariencia de legalidad constitucional, el brote guerrillero es imposible de producir por no haberse agotado las posibilidades de lucha cívica”.
El Ché entendía que no se debían desaprovechar las libertades y derechos burgueses mientras les permitieran luchar por soluciones para el pueblo. No se trataba de una romántica aventura descolgada de la realidad o producto del idealismo de algunos “iluminados” que se lanzaban a la fosa de los leones. Veía en la guerrilla un método de acción política, diferente a los electorales o parlamentarios, cuya aplicación sólo era posible en ciertas circunstancias, cuando algunos sectores populares entendieran que se habían agotado las otras vías para obtener sus aspiraciones y sólo les quedaba tomar las armas.
Ernesto Guevara señala que no son los pueblos quienes rompen la legalidad, pues prefieren solucionar sus problemas con el mínimo de sacrificio y esfuerzo, si es posible tomando mate en la cocina. Es la clase dominante, llevada por sus intereses, la que descarta el modo pacífico de dominación, quiebra su propia legalidad, reprime y, en última instancia, instala una dictadura. La ruptura de la paz social por los de arriba era para el Ché la condición previa a la indignación del abajo, a que cunda la bronca y la gente reaccione contra el régimen. Dada esa base subjetiva mínima, la acción del grupo guerrillero puede crear el resto de las condiciones subjetivas (consciencia, organización).
El guevarismo no se afilió a la concepción que atribuía poderes mágicos a la violencia revolucionaria y creía que con ponerla en práctica bastaba para transformar la sociedad. Por el contrario, Guevara inscribía la acción armada en una concepción encaminada a transformar la subjetividad del movimiento de masas. La acumulación de fuerzas vista como el desarrollo de la comprensión política del pueblo trabajador no es simplemente una cuestión de tirar tiros. Las armas entendidas como un instrumento político, que al disparar debían enviar un mensaje entendible por las mayorías y compartible por los sectores más avanzados. De otra manera se estaba simplemente disparando al aire.

La importancia de lo subjetivo

Actualmente la masa salarial es bastante más reducida que la del Uruguay de los años '70 (era un 40% del PBI al golpe de estado y es el 30% hoy día). La propiedad de la tierra está doblemente más concentrada que en aquel entonces, fenómeno que ha expulsado la población del campo, convirtiéndolo en un desierto. Las corporaciones transnacionales adjudicaron al Uruguay el rol de productor de materias primas, dependiente de decisiones económicas que se toman en los países centrales del capitalismo global. Hoy día la vida del pueblo trabajador depende de la deuda externa en un grado mucho mayor que en la época del pachequismo. En resumen, la explotación y la dependencia presentan caracteres mucho más graves que los de medio siglo atrás y, en ese sentido, habría condiciones objetivas mucho más valederas para que el pueblo uruguayo echara a andar. ¿Por qué entonces no lo hace?
Más allá de los desastres que está provocando el capital (matanzas genocidas, aluviones de refugiados, crisis alimentarias, caída de los salarios, injusticia sin límites) hoy día no se vislumbra una posible revolución social. Al repliegue contribuyen decisivamente el desánimo provocado por las derrotas sufridas en los '70 y una especie de vago e intangible temor consecuencia del terrorismo de estado; también influye enormemente la caída de la URSS que, a ojos del sentido común, aparece como el triunfo del capitalismo.
El “progresismo” llegó a América Latina para fortalecer esa sensación de que hay capitalismo para rato. Ha demostrado que se pueden favorecer las ganancias de los grandes capitales, ahondando la injusticia social, a la par que se mantienen los pueblos en la pasividad con retórica de izquierda complementada por políticas de asistencialismo. La hegemonía que ejerce el progresismo distorsiona la percepción de la realidad y por eso la subjetividad actual tiene un signo totalmente contrario al que caracterizó los años '60. En Uruguay, en particular, ha incidido fundamentalmente el viraje de los ex-guerrilleros que se integraron a las filas del sistema. Se han convertido en el instrumento más eficiente para consolidar la hegemonía del capitalismo, que les paga sus servicios con elogios desmedidos y catapultándolos internacionalmente. Son un factor clave para mantener pasivo al movimiento popular. Han levantado un cerco entorno a las ideas revolucionarias, estrechando al mínimo los espacios donde es posible sembrarlas. Ninguna ley de la acción política prescribe que el agravamiento de las condiciones en que se vive determine mecánicamente una reacción de rebelión popular. Solamente cuando constatan que sus reclamos son sistemáticamente rechazados y se reprime severamente las luchas populares, las multitudes salen a expresar su bronca en la calle. Ejemplos claros que comprueben esa afirmación fueron la última marcha del silencio (20 de mayo del 2015) y la manifestación del 27 de agosto rechazando la declaración de esencialidad en la enseñanza pública. Cuando “se den cuenta” que no aguantan más, las pequeñas mujeres y los pequeños hombres de todos los días se transformarán, espontáneamente, en los gigantes que salieron a revolucionar el mundo en los '70. Se aprende en los hechos.


¡Qué difícil es todo!

Ni el más enardecido de los discursos es capaz de sacudir la pasividad de todo un pueblo pero, sin embargo, la intención revolucionaria desaparecería de la faz de la tierra, si no existieran los núcleos que conservan encendida la llama. De cierta manera, el espíritu insurrecto de los pocos que persisten en su intención de hacer la revolución en tiempos de sequía, se anticipa a la insurrección masiva de los espíritus. En sus consciencias ha saltado la térmica antes que el cortocircuito incendie la pradera y, por eso mismo, adquieren la capacidad de explicar las cuestiones que hacen al problema del poder, de sembrar mensajes de combatividad y clasismo, de divulgar el debate sobre la realidad económica, política y social. Son provocadores del debate, sus planteos revulsivos despiertan los pensamientos que duermen su siesta en los más profundo de la consciencia colectiva. Sus vocaciones son la revolución social pero, ¿cómo hacerla en un contexto subjetivo tan desfavorable como el de hoy día? ¿cómo transmitir al movimiento de masas la intención revolucionaria? Por supuesto, no hay una respuesta única, apenas estoy señalando algunos aspectos que me parecen relevantes y que son producto de la experiencia de los '60, cuando la lucha revolucionaria era lucha a brazo partido contra los ejércitos de la oligarquía y el imperialismo.
Al anticiparse al desarrollo de los acontecimientos, los que se proponen hacer una revolución se colocan en la vanguardia pero, al mismo tiempo, como la fuerza determinante es la voluntad de las masas y no las suyas, están de hecho caminando en la retaguardia de los pueblos, a la espera de la transformación espontánea de la subjetividad general. Solamente les resta contribuir pacientemente a la maduración del fenómeno subjetivo, vincularse con las luchas sociales, debatir puerta a puerta, el trabajo hormiga de sembrar ideas mano a mano en el sindicato, el gremio estudiantil, la cooperativa de viviendas y el barrio. Es muy difícil que la opinión general comprenda y acompañe un proceso revolucionario en sus inicios, pero ello no es excusa para renunciar al trabajo de agitación cuyo destinatario son precisamente esas grandes mayorías. Las revoluciones no son un acto de revolucionarios profesionales, sino un acto de creación de las grandes multitudes que se organizan y protagonizan los grandes acontecimientos históricos. El rol de los núcleos revolucionarios es inducir la atmósfera cultural e ideológica que estimula el big bang del movimiento de masas, sea al ocupar un terreno para vivir, tierra para trabajar o los lugares de trabajo y de estudio. Se encargan de volcar elementos para que la gente analice por sí misma y cobre consciencia de la realidad, el revolucionario contribuye al desarrollo político del movimiento de masas, contribuye pero no determina. Su responsabilidad política consiste en asumir consciente y planificadamente esa dialéctica que lo une irremediablemente al desarrollo espontáneo.
La inacción del que pretende ser un revolucionario prolongaría el repliegue una eternidad pero, a la vez y sin contradicciones, es mínima la incidencia de su acción en el proceso de experiencia y aprendizaje del movimiento de masas. Su voluntad de hacer la revolución no es lo decisivo. En esa contradicción debe moverse, sin dejarse arrastrar por el repliegue, pero respetando puntillosamente la independencia en el desarrollo de la subjetividad. En algún momento, entusiasmado por un aumento en la receptividad, el núcleo activo puede apresurarse demasiado y su acción ser poco comprendida a nivel general. Es preciso ser muy cuidadoso en lo táctico y puntual, no intervenir antes de tiempo y fuera de lugar. El menor desliz crea condiciones que favorecen la acción anestésica del discurso hegemónico. El desacople entre las velocidades del movimiento revolucionario y del movimiento de masas fue una dinámica en la cual, particularmente, cayó el MLN (T) en los '70. El aparato guerrillero pasando a toda velocidad por el costado del movimiento de masas, sin considerar su grado de compresión política. Tanto con una acción militar como lanzando una piedra, se pueden colocar los intereses de un grupo político por encima del interés en el desarrollo político del pueblo trabajador. El aparatismo no fue un invento de la guerrilla ni terminó con su derrota. 








Jorge Zabalza (Semanario Voces)
Fuente: www.elmuertoquehabla.blogspot.com.uy/









viernes, 9 de octubre de 2015

Rolling Stones y Los Buques Insignia







"Un evento cultural de alto valor turístico que contribuye a difundir la imagen del país en el mundo" por lo que "se declara de interés nacional la actuación del grupo Rolling Stones que se llevará a cabo en el Estadio Centenario, el 16 de febrero de 2016"

Estampó la firma la Ministra Lilián Kechichian, dejando en claro que el Uruguay progresista quiere de lleno a los Rollingas, a los emblemáticos Rockeros mundiales visitando nuestro país. Imagen que queremos exportar, para que el mundo vea como el pequeño país vive y disfruta de una burbuja financiera que históricamente beneficia a los sectores de mayor nivel adquisitivo nacional. Vengan inversores, vengaaaaaannnnnn aquí los esperamos con todos los mejores beneficios del planeta, hagan lo que gusten con nuestros recursos naturales vengannnn por favoooorrrrrr. 

Se nos terminaron los "buques insignia" ya pasó la prohibición a las tabacaleras internacionales, ya pasó el plan ceibal y las tablets para jubilados, pasó el asistencialismo con el plan de emergencia para pobres, ya pasó el Pepe y su humildad exportadora ¡¡NOS QUEDAMOS SIN BANDERITAS Y BUQUES INSIGNIA PARA SEGUIR ENGAÑANDO Y MOSTRANDO LA "REVOLUCIÓN DE LA BANDA ORIENTAL"!!! 

Mientras tanto.........................En el pequeño país Progresista.........................

La mentira continúa, el gobierno que dice ser de izquierda sigue con su estructura económica neoliberal siguiendo a capa y espada los lineamientos del Fondo Monetario Internacional, con niveles de aprobación bajísimos y un pueblo que lentamente despierta ante una mentira monumental en contra de enormes gigantes que cimentaron una corriente política, sin moral, sin principios, con un rumbo poco claro y una tendencia clara, la ayuda incesante al capital nacional y extranjero, migajas para el pueblo y pantallas sistemáticas para embobar a los despistados. 





 





 

miércoles, 7 de octubre de 2015

"EL" Imperialismo y el camino del mundo








Como una ráfaga los portales noticiosos nos hablan de guerra, como si el desayuno oportuno diario debe ser bienvenido con las bombas y el exterminio masivo. El radicalismo de "EL", escusa perfecta para los dueños del hambre y las miserias del mundo, salen a escena justificando el accionar bélico del imperialismo norteamericano y las mordidas del supuesto otro bloque Ruso, en esta especie de contienda orquestada que oficializa la guerra como solución para todo y ante todo.
 

Este presente nefasto, nos presenta ante la aceleración continua del consumo humano y material, como ráfagas de viento, ventanas que se abren en nuestras computadoras entre el hambre los refugiados el dolor y las guerras, ante las atentas miradas impávidas consultando titulares sin lugar a la reflexión ni a la búsqueda de otros caminos planetarios.
 

Mientras tanto la Nasa publica fotos de la Luna y nos habla de agua en Marte, pero no menciona que la que existe en la tierra sigue su rumbo continuo hacia la extinción, que mientras tenemos todo y de todo para subsistir y vivir como humanidad sin inconvenientes todo es destruido día a día sin la mínima opción para detener este aparato mortal y asesino llamado consumismo.
 

El acelerador de partículas asombra a propios y extraños, pero no asombra como los dueños de la salud lucran con los medicamentos, generando enfermedades y condicionando la existencia humana. Los estadistas de las conspiraciones buscan numerologías y apurados buscan las fechas hacia la destrucción del mundo, sin juntarse buscando aquellos cambios por transitar para cambiar las nefastas recetas de los dueños del planeta.
 

Los gobiernos nos endulzan con condimentos de cartón, entre las crisis, el FMI, las devaluaciones las tasas de crecimiento, el dólar que sube, los alimentos que encarecen y los días cortos acelerados sin lugar para el sentimiento, la reflexión, el perdón y el abrazo compañero.
 

Nos descuidamos y Israel vuelve a bombardear Palestina, nos acostumbran a las bombas como desayuno perfecto, mientras que los refugiados ya no son noticia, la palabra guerra y muerte es prioridad para los medios desinformativos internacionales. 

Mientras surge alguna noticia interesante sobre ese producto diario que hace décadas era nocivo hoy es bienvenido o aquello y esto que nos hará pasar un rato novedoso sin profundizar nuestras mentes sobre un mundo patas hacia arriba, sin justicia, sin paz y sin tregua.


viernes, 2 de octubre de 2015

Los Cucos del Progresismo







Los tiempos han cambiado, ahora parecería ser que aquel concepto del Cuco de izquierda patrocinado por personajes como Julio María Sanguinetti sobre el Marxismo o el Leninismo, frases que atemorizaban a todo un país conservador y metódico, llegando al punto de decir que se llevarían a los niños en trenes hacia Rusia; hoy el progresismo Frenteamplista que se hace llamar "izquierda", promociona el cuco del radicalismo como promotor y ejecutor de todos y cada uno de los males nacionales.

Repasemos un poco la definición de la DRAE sobre radicalismo político:  

Radicalismo político es un concepto de las ciencias políticas que el DRAE define como: Conjunto de ideas y doctrinas de quienes, en ciertos momentos de la vida social, pretenden reformar total o parcialmente el orden político, científico, moral y aun religioso.

La definición no parecería ser un cuco, al contrario y siendo mas arraigado a la descripción ¿cuando es negativo buscar cambios profundos en órdenes políticos establecidos?

Busquemos otra definición de radicalismo, en éste caso, científico:

Radical Libre: 

Los radicales libres son sustancias químicas muy reactivas que introducen oxígeno en las células, produciendo la oxidación de sus partes, alteraciones en el ADN, y que provocan cambios que aceleran el envejecimiento del cuerpo. Esto es debido a que el oxígeno, aunque imprescindible para la vida, es también un elemento químico muy reactivo.

Sepa que:

El propio cuerpo genera radicales para su propio uso (controlar el tono muscular, eliminar bacterias, regular la actividad de órganos y vasos, etc.). Al mismo tiempo genera antioxidantes para eliminar los radicales libres que sobran.

No es de extrañar leer en portadas de periódicos como El País u otros afines definiciones de éstas características buscando demonizar las figuras de militantes sociales bajo el rótulo de "Radicales", denominaciones buscadas para desacreditar reclamos y buscar la reprobación popular sobre sus comportamientos en la sociedad. 

Buuuuuuuuuu, me siento cada día mas "radical" porque espero que en el país de Artigas no sea una utopía el 6% del PBI para la EDUCACIÓN.



 "Un mundo ciego (o no lo querés ver..)
Profeta enfermo:
¿o sos cómplice, de él..?
Castillo al suelo
la realidad otra vez, se te va…

Matan renglones, los clones
se hacen rey
Y en los cajones, se esconden y no ven..
que no hay razones
que me maten, de una vez
y ahí están…

Sus oraciones, de confusión letal
Los pormenores, de su ambición actual..
Llenan rincones
con las versiones, de un triste disfraz
de moral…

Cuándo ese ego, también es droga
¡es tinta de la peor!
La hipocresía, se vuelve moda
la del fiel consumidor, que drogás…

Construyen miedos (o vos se los pagás..)
Soltá el veneno,(¿o vos no querés dar?)
Patéala en serio
tu realidad te dejó, sin pensar….

Son oradores
de males, que hacen ley..
Muchos borrones, los parches, no se ven
y ya son roles
difíciles de creer y poder
respetar."


Clones (La Vela Puerca) 



jueves, 1 de octubre de 2015

Sol y Luna




"No hay peor enemigo de los opresores que el hombre que piensa con cabeza propia" (Carlos Benvenuto)

Entre el bosque y el árbol
Mensuario independiente "Sol y Luna", barrial ejemplo de Jacinto Vera, durante once años te animaste a abrirte paso en lo más profundo de la izquierda.
 

De la izquierda de entonces, dónde nadie se solía asomar a la derecha, ni al centro de la historia y donde nadie le peleaba al hermano un cargo a medias.
 

"Sol y Luna" de tantos compañeros que están o que no están, y que a la siembra le agregaban sus manos de gigantes pobres pero seguros de una idea.
Mensuario radical, te adelantaste siempre al zurdo burgués que nos gobierna; parezco blanco o colorado y soy un radical de ahora; anda en mis venas
 

La sangre de los desaparecidos, de los encarcelados, la condena y el callado rumor de un exiliado que vio que muchos de los que gobiernan seguían siendo los profesionales que laburan dentro de fronteras , mientras nosotros éramos los tristes testigos tristes de un aborto a medias....
 

Así que "Sol y Luna" en la barriada de Líber Falco y en Jacinto Vera, sos, serás un mensuario Benvenuto, bienvenido y barrial hasta que quieras.
Discúlpame que sea un anarquista de antes y un izquierdista que no veta lo que en el Parlamento se a votado sobre la vida y muerte.
 

En una de esas nos encontramos en cualquier esquina de los barrios distantes , cuando suenan los tambores del sur en otra esquina tirando a ochava de Jacinto Vera,
y entramos a decirnos en silencio que alguien metió burgueses en la izquierda para que alguna vez nos olvidáramos de los tigres de aquel entonces.
 

Nos esperan días de sacrificio y de esperanza, días y noches de agua y casi niebla, pero eso sí, no dejes de anunciarme como lo hiciste siempre en las imprentas
 

Cuando un zurdo burgués monetarista, fondomonetarista y sin fronteras, de frente amplia e implantes nuevaloleros, se olvidó de empujar.
Y de la izquierda.-
 

Líber Victor Bolzano

 


EN MEMORIA DE CARLOS BENVENUTO, AMIGO Y COMPAÑERO RESPONSABLE DEL MENSUARIO SOL Y LUNA, LUGAR DÓNDE APRENDÍ A MIRAR Y DECIR IZQUIERDA. (R.L.P)

viernes, 25 de septiembre de 2015

Vuelan Palos




"Para los Gorilas de Germán (Germán Rama ex director CODICEN) para que, para que vean, que este pueblo no cambia de idea pelea y pelea por la educación ¡Popular!"
"Ya tengo los zapatos rotos, del tanto caminar, por un presupuesto justo para poder estudiar"

Año 1997 en pleno auge y apogeo del neoliberalismo Sanguinettista, marchábamos a viva voz los estudiantes del Liceo 26 buscando aquellos cambios necesarios para nuestra educación. No faltaron las ocupaciones de centros educativos, las marchas acompañados por los gremios del taxi y otras agrupaciones sindicalístas concientes de la realidad nacional.

Los compañeros frenteamplistas, muchos de los que hoy ocupan cargos jerárquicos gubernamentales, nos acunaban en sus pechos, nos defendían y cuidaban ante las inminentes desocupaciones de los centros educativos. Muchos de ellos nos visitaban, todos sabíamos y mirábamos juntos los mismos tiranos, el neoliberalismo, las privatizaciones, el FMI, los acomodos y todas y cada una de las políticas nefastas inculcadas por el imperialismo norteamericano.

En las colectas para alimentarnos en las ocupaciones nos ayudaban, nos protegían y sentíamos profundamente una corriente política que verdaderamente tenía moralidad, lineamientos ideológicos y era auténticamente izquierda. 

Los años fueron pasando y hoy en día las realidades distan mucho de aquella en esos años del compañerismo verdadero, cambió todo menos las raíces del horror, ahora en complicidad con aquellos que hace unas décadas eran compañeros, hoy resultan ser otros títeres del aparato represivo nacional, cómplices de todas y cada una de aquellas políticas criticadas y desprestigiadas antes de acceder a cargos gubernamentales. 

La política cuenta en sus entrañas históricamente caminos contradictorios, en todas las épocas y circunstancias del mundo, pero lo imperdonable, lo que no se puede tolerar es la falta de ética, el olvido y la complicidad con una línea política criticada y defenestrada en décadas anteriores, la ética política se ha perdido, el Uruguay ya no se diferencia entre santos y pecadores, todos entran en la misma bolsa. 

Vuelan palos como en otras décadas, en contra de la EDUCACIÓN, vuelan palos a los trabajadores, vuelan palos y como bien dice un tema de mi grupo preferido musical, LA VELA PUERCA 
".....Otra vez la misma historia y en las páginas de un diario aparecen muy contentos los que no dejaron ser....."


lunes, 21 de septiembre de 2015

El Silencio de los Inocentes Muamar Gadafi



Discurso completo Muamar Gadafi en Asamblea de la ONU 2009


Último Mensaje de Muamar Gadafi denunciando las Violaciones y Propósito de ser de la ONU por parte de las Potencias Occidentales


En nombre de la Unión Africana, quisiera saludar a los miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y espero que esta reunión sea una de las más históricas en la historia del mundo.
En nombre de la Asamblea General en su sexagésimo cuarto período de sesiones, presidida por Libia, de la Unión Africana, de mil reinos africanos tradicionales y en el mío propio, aprovecho esta oportunidad, en mi calidad de Presidente de la Unión Africana, para felicitar a nuestro hijo Obama porque asiste a la Asamblea General, y le damos la bienvenida por ser su país anfitrión de esta reunión.
Este período de sesiones tiene lugar en medio de muchos retos que encaramos, y el mundo entero debe unirse y mancomunar sus esfuerzos para superar los desafíos que son nuestro principal enemigo común, a saber, el cambio climático y las crisis internacionales, tales como el deterioro económico del capitalismo, las crisis alimentaria y del agua, la desertificación, el terrorismo, la inmigración, la piratería, las epidemias naturales y las causadas por el hombre y la proliferación nuclear. Tal vez la gripe H1N1 fue un virus creado en un laboratorio que quedó fuera de control, y que originalmente se había concebido como un arma militar. Entre esos retos también cabe citar la hipocresía, la pobreza, el miedo, el materialismo y la inmoralidad.
Como se sabe, las Naciones Unidas fueron fundadas por tres o cuatro países que a la sazón estaban en contra de Alemania. Las Naciones Unidas fueron creadas por naciones que se unieron contra Alemania en la segunda guerra mundial. Esos países constituyeron un órgano denominado el Consejo de Seguridad, que convirtió a esos países en miembros permanentes y les otorgó el derecho de veto. Nosotros no estábamos presentes en ese momento. Las Naciones Unidas se configuraron de acuerdo con esos tres países, que tenían la intención de que nos sumáramos a los planes originalmente concebidos contra Alemania. Esa es la esencia real de las Naciones Unidas, cuando se fundaron hace más de 60 años.
Eso sucedió en ausencia de unos 165 países, a razón de uno a ocho, es decir, uno estaba presente y ocho estaban ausentes. Esos países redactaron la Carta, de la cual tengo una copia. Al leer la Carta de las Naciones Unidas, se puede constatar que el Preámbulo de la Carta difiere de sus Artículos. ¿Cómo surgió la Carta? Todos los que asistieron a la Conferencia de San Francisco en 1945 participaron en la redacción del Preámbulo, pero dejaron los Artículos y el reglamento interno del llamado Consejo de Seguridad en manos de los expertos, los especialistas y los países interesados, países que habían establecido el Consejo de Seguridad y se habían unido en contra de Alemania.
El Preámbulo es muy atractivo, y nadie lo objeta, pero todas las disposiciones que aparecen después lo contradicen completamente. Rechazamos esas disposiciones y nunca las respaldaremos; se volvieron obsoletas con la segunda guerra mundial. En el Preámbulo se afirma que todas las naciones, pequeñas o grandes, son iguales. ¿Somos iguales en lo que respecta a los puestos permanentes? No, no lo somos. En el Preámbulo se afirma por escrito que todas las naciones son iguales, ya sean pequeñas o grandes. ¿Tenemos nosotros el derecho de veto? ¿Somos iguales? En el Preámbulo se dice que tenemos igualdad de derechos, ya sean nuestros países grandes o pequeños. Eso es lo que se declara y lo que acordamos en el Preámbulo. Por tanto, el veto contradice la Carta. No aceptamos ni reconocemos el veto.
En el Preámbulo de la Carta se afirma que no se deberá recurrir a la fuerza armada, salvo en interés común. Ese es el Preámbulo que acordamos y firmamos, y nos sumamos a las Naciones Unidas porque queríamos que la Carta reflejara eso. Se indica que solo se recurrirá a la fuerza armada en interés común de todas las naciones, pero ¿qué ha sucedido desde entonces? Han estallado 65 guerras desde la creación de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad, 65 desde su creación, con millones de víctimas más que en la segunda guerra mundial. ¿Acaso esas guerras, así como la agresión y la fuerza que se utilizaron en esas 65 guerras, responden al interés común de todos nosotros? No; esas guerras se llevaron a cabo en aras de los intereses de uno, tres o cuatro países, pero no de todas las naciones.
Hablaremos acerca de si esas guerras respondían al interés de un solo país o de todas las naciones. Eso contradice de manera flagrante la Carta de las Naciones Unidas que firmamos, y, a menos que actuemos de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas que acordamos, lo rechazaremos y no temeremos hablar con nadie en términos que no sean diplomáticos. Ahora hablamos del futuro de las Naciones Unidas. No debe haber hipocresía ni diplomacia porque se trata de la cuestión importante y vital del futuro del mundo. La hipocresía dio lugar a las 65 guerras que han estallado desde la creación de las Naciones Unidas.

GUERRAS Y VÍCTIMAS

En el Preámbulo también se afirma que, si se recurre a la fuerza armada, deberá ser una fuerza de las Naciones Unidas, es decir, una intervención militar de las Naciones Unidas, con el acuerdo conjunto de las Naciones Unidas, no de uno, dos o tres países. Las Naciones Unidas en su conjunto decidirán ir a la guerra para mantener la paz y la seguridad internacionales. Desde la creación de las Naciones Unidas en 1945, si hay un acto de agresión de un país contra otro, las Naciones Unidas en su conjunto deben disuadir y detener esa agresión. Si un país, Libia por ejemplo, agrediera a Francia, entonces la Organización entera respondería porque Francia es un Estado Miembro soberano de las Naciones Unidas y todos compartimos la responsabilidad colectiva de proteger la soberanía de todas las naciones. Sin embargo, se han emprendido 65 guerras de agresión sin que las Naciones Unidas hayan hecho algo por impedirlas. Otras ocho grandes guerras violentas, cuyas víctimas suman unos 2 millones de personas, han sido emprendidas por Estados Miembros que disfrutan de los poderes de veto.
Esos países que pretenden que creamos que tratan de mantener la soberanía e independencia de los pueblos utilizan en realidad la agresión contra los pueblos. Si bien deseamos creer que esos países desean trabajar por la paz y la seguridad en el mundo y proteger a los pueblos, han recurrido por el contrario a las guerras de agresión y a la conducta hostil. Al disfrutar del veto que ellos mismos se otorgaron como miembros permanentes del Consejo de Seguridad, han iniciado guerras que han cobrado la vida de millones de víctimas. El principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados está consagrado en la Carta de las Naciones Unidas. Por consiguiente, ningún país tiene derecho a intervenir en los asuntos de ningún Gobierno, sea democrático o dictatorial, socialista o capitalista, reaccionario o progresista. Eso es responsabilidad de cada sociedad; es un asunto interno del pueblo del país en cuestión. Los senadores de Roma en una ocasión nombraron dictador a su líder, Julio César, porque era conveniente para Roma en ese momento. Nadie puede decir que Roma en aquel momento le diera a César el veto. El veto no se menciona en la Carta. Ingresamos a las Naciones Unidas porque pensamos que éramos iguales, sólo para comprobar que un país puede objetar todas las decisiones que adoptemos. ¿Quién le dio a los Estados miembros permanentes del Consejo de Seguridad esa condición? Cuatro de ellos se concedieron esa condición ellos mismos. El único país que nosotros en esta Asamblea elegimos con la condición de Estado miembro permanente en el Consejo de Seguridad es China.
Ello se hizo democráticamente, pero los demás puestos se nos impusieron de manera no democrática a través de un procedimiento dictatorial llevado a cabo en contra de nuestra voluntad, y no debemos aceptarlo. La reforma del Consejo de Seguridad que necesitamos no es la de un aumento en el número de miembros, lo que sólo empeoraría las cosas. Para utilizar una expresión común, muchas manos en un plato tocan a arrebato. Añadiría leña al fuego. Se empeorarían las cosas sencillamente aumentando más países grandes a los que ya disfrutan de su condición de miembros del Consejo. Sencillamente perpetuaría la proliferación de las superpotencias. Por consiguiente, rechazamos que se aumente el número de puestos permanentes. La solución no es contar con más puestos permanentes, lo que sería muy peligroso. Aumentar las superpotencias aplastaría a los pueblos de los países pequeños, vulnerables y del tercer mundo, que se están agrupando en lo que se ha denominado el Grupo de los 100. Cien países pequeños que se unen en un foro que un miembro ha denominado el Foro de los Países Pequeños.
Esos países serían aplastados por las superpotencias si se concede a nuevos países grandes la condición de miembros del Consejo de Seguridad. Esa puerta debe cerrarse; lo rechazamos enérgica y categóricamente. El aumento de los puestos del Consejo de Seguridad aumentaría la pobreza, la injusticia y la tensión a nivel mundial, así como la gran competencia entre ciertos países como Italia, Alemania, Indonesia, India, el Pakistán, Filipinas, Japón, Brasil, Nigeria, Argentina, Argelia, Libia, Egipto, República Democrática del Congo, Sudáfrica, Tanzanía, Turquía, Irán, Grecia y Ucrania. Todos esos países procurarían un puesto en el Consejo de Seguridad, haciendo que su composición sea casi tan grande como la de la Asamblea General y dando lugar a una competencia poco práctica.
¿Cuál podría ser la solución? La solución es que la Asamblea General adopte una resolución vinculante bajo la dirección del Sr. Treki sobre la base de la voluntad de la mayoría de los miembros de la Asamblea sin tener presente las consideraciones de ningún otro órgano. La solución es cerrar el ingreso de nuevos Estados como miembros del Consejo de Seguridad. Este tema figura en el programa de la Asamblea General en este período de sesiones presidido por el Sr. Treki. La condición de miembro a través de las uniones y el traspaso de mandatos deben sustituir otras propuestas. Debemos centrarnos en el logro de la democracia sobre la base de la igualdad de los Estados Miembros. Debe haber igualdad entre los Estados Miembros y los poderes y mandatos del Consejo de Seguridad deben transferirse a la Asamblea General. La condición de miembros debe ser para las uniones, no los Estados.
El aumento del número de Estados Miembros daría derecho a todos los países a tener un puesto, de conformidad con el espíritu del Preámbulo de la Carta. Ningún país podría negarle a Italia, por ejemplo, un puesto en el Consejo si se le diera un puesto a Alemania. Por poner un ejemplo, Italia podría decir que Alemania fue un país agresor y derrotado en la segunda guerra mundial. Si diéramos un puesto a la India, el Pakistán diría que es también un país nuclear y merece un puesto, y esos dos países están en guerra. Esa sería una situación peligrosa. Si diéramos un puesto al Japón, entonces tendríamos que dar uno a Indonesia, el país musulmán más grande del mundo. Luego Turquía, el Irán y Ucrania plantearían la misma exigencia.


PROMOVER LA DEMOCRACIA

¿Qué podríamos decir a la Argentina o al Brasil? Libia merece un puesto por sus esfuerzos al servicio de la seguridad mundial al descartar el programa de armas de destrucción en masa. Luego Sudáfrica, Tanzanía y Ucrania exigirían lo mismo. Todos esos países son importantes. Se deben cerrar las puertas a la condición de miembros del Consejo de Seguridad. Ese enfoque es falso, una ardid que se ha planteado. Si queremos reformar a las Naciones Unidas, aumentar las superpotencias no es la manera. La solución es promover la democracia a nivel del congreso general del mundo, la Asamblea General, a la que se le deben transferir los poderes del Consejo de Seguridad. El Consejo de Seguridad se convertiría sencillamente en un instrumento para aplicar las decisiones adoptadas por la Asamblea General, que sería el parlamento, la asamblea legislativa, del mundo.
Esta Asamblea es nuestro foro democrático y el Consejo de Seguridad debería responder ante ella, no debemos aceptar la situación actual. Estos son los legisladores de los Miembros de las Naciones Unidas, y sus resoluciones deben ser vinculantes. Se dice que la Asamblea General debe hacer todo lo que recomiende el Consejo de Seguridad. Por el contrario, el Consejo de Seguridad debe hacer todo lo que decida la Asamblea General. Estas son las Naciones Unidas, la Asamblea formada por 192 países. No es el Consejo de Seguridad, que sólo cuenta con 15 de los Estados Miembros. ¿Cómo podemos estar satisfechos con la paz y la seguridad mundiales si el mundo entero está controlado por tan sólo cinco países? Somos 192 naciones y países, somos como el Speaker’s Corner de Hyde Park, en Londres. Simplemente hablamos y nadie ejecuta nuestras decisiones. Somos un simple elemento decorativo, sin ninguna importancia real.
Somos el Speaker’s Corner, nada más y nada menos. Pronunciamos discursos y desaparecemos. Eso es lo que somos en estos momentos. Cuando el Consejo de Seguridad se convierta únicamente en un órgano ejecutivo de las resoluciones aprobadas por la Asamblea General, no habrá competencia para ser miembro del Consejo. Cuando el Consejo de Seguridad se convierta en un instrumento para la aplicación de las resoluciones de la Asamblea General, ya no será necesaria la competencia. El Consejo de Seguridad debería, simplemente, representar a todas las naciones. De conformidad con la propuesta presentada a la Asamblea General, en el Consejo de Seguridad habría puestos permanentes para todas las uniones y todos los grupos de países. Los 27 países de la Unión Europea deberían tener un puesto permanente en el Consejo de Seguridad. Los países de la Unión Africana deberían tener un puesto permanente en el Consejo de Seguridad.
Los países de América Latina y de la ASEAN deberían tener puestos permanentes. La Federación de Rusia y los Estados Unidos de América ya son miembros permanentes del Consejo de Seguridad. La Comunidad del África Meridional para el Desarrollo (SADC), cuando se haya establecido del todo, debería tener un puesto permanente. Los 22 países de la Liga de los Estados Árabes deberían tener un puesto permanente. Los 57 países de la Organización de la Conferencia Islámica deberían tener un puesto permanente. Los 118 países del Movimiento de los Países No Alineados deberían tener un puesto permanente.
También está el Grupo de los 100; quizá los países pequeños deberían también tener un puesto permanente. Quizá también podría asignarse un puesto permanente a los países no incluidos en las uniones que he mencionado para que lo ocupen por rotación, cada seis o doce meses. Estoy pensando en países como el Japón o Australia, que no pertenecen a organizaciones como la ASEAN, o la Federación de Rusia, que no es miembro de las uniones europeas, latinoamericanas o africanas. Esa sería una solución para ellos si el voto de la Asamblea General fuera favorable.
La cuestión es de vital importancia. Como ya se ha mencionado, la Asamblea General es el Congreso y el Parlamento del mundo, el líder mundial. Somos las naciones, y no reconoceremos a nadie que esté fuera de la Asamblea General. El Presidente de la Asamblea, Sr. Ali Abdussalam Treki, y el Secretario General, Sr. Ban Ki-moon, elaborarán el proyecto jurídico y crearán los comités necesarios para someter esta propuesta a votación, a saber, que a partir de ahora el Consejo de Seguridad esté formado por uniones de naciones. De este modo, tendremos justicia y democracia, y ya no tendremos un Consejo de Seguridad formado por países que han sido elegidos por tener armas nucleares, economías ricas o tecnología de avanzada. Eso es terrorismo.

BASTA DE SUPERPOTENCIAS

No podemos permitir que el Consejo de Seguridad sea dirigido por superpotencias; eso es terrorismo en sí mismo y por sí solo. Si queremos que el mundo esté unido, sea seguro y pacífico, eso es lo que debemos hacer. Si queremos seguir viviendo en un mundo en guerra, ustedes eligen. Seguiremos teniendo conflictos y luchando hasta el día del juicio final o hasta el fin del mundo. Todos los miembros del Consejo de Seguridad deben poder ejercer el derecho de veto; de lo contrario, deberíamos eliminar totalmente el concepto del veto con esta nueva formación del Consejo. Ese sería un verdadero Consejo de Seguridad. Según las nuevas propuestas presentadas a la Asamblea General, se trataría de un consejo ejecutivo controlado por la Asamblea General, que tendría el verdadero poder y dictaría todas las reglas. De este modo, todos los países estarían en pie de igualdad en el Consejo de Seguridad, como ya lo están en la Asamblea General. En la Asamblea General se nos trata a todos por igual, como miembros y en las votaciones. Lo mismo debería ocurrir en el Consejo de Seguridad.
Actualmente, un país tiene derecho de veto, otro no lo tiene; un país es miembro permanente, otro no lo es. No deberíamos aceptarlo ni aceptar ninguna resolución aprobada por el Consejo de Seguridad con su composición actual. Estuvimos sometidos a tutela; fuimos colonizados y ahora somos independientes. Hoy estamos aquí para decidir el futuro del mundo en forma democrática, a fin de que se mantengan la paz y la seguridad de todas las naciones, grandes y pequeñas, en pie de igualdad. Lo contrario equivale al terrorismo, puesto que terrorismo no es sólo Al-Qaida, sino que puede adoptar otras formas. Deberíamos guiarnos exclusivamente por la mayoría de votos en la Asamblea General. Si la Asamblea General adopta una decisión por votación, habría que acatar sus deseos y ejecutar sus decisiones. Nadie está por encima de la Asamblea General; quien diga que está por encima de la Asamblea General, debería abandonar las Naciones Unidas e ir por su cuenta. La democracia no es para los ricos ni para los más poderosos, ni para quienes practican el terrorismo.
Todas las naciones deberían estar en pie de igualdad y deberían ser consideradas iguales. Actualmente, el Consejo de Seguridad es feudalismo de seguridad, feudalismo político para quienes ocupan puestos permanentes, puestos que los protegen y ellos utilizan contra nosotros. No debería llamarse Consejo de Seguridad, sino Consejo del terror. En nuestra vida política, recurren al Consejo de Seguridad cuando tienen que utilizarlo contra nosotros. Si no necesitan hacerlo, no le hacen caso. Si tienen algún interés que promover, respetan y ensalzan la Carta de las Naciones Unidas, recurren al Capítulo VII de la Carta y lo usan contra las naciones pobres. No obstante, si desean violar la Carta, no la tienen en cuenta, como si no existiera. Conceder el derecho de veto de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad a los que tienen el poder es una injusticia y un acto terrorista, y no deberíamos tolerarlo. No deberíamos vivir a la sombra de esta injusticia y del terror. Las superpotencias tienen intereses mundiales complejos y usan el derecho de veto para proteger esos intereses.
Por ejemplo, en el Consejo de Seguridad usan el poderío de las Naciones Unidas para proteger sus intereses y aterrorizar e intimidar al tercer mundo haciendo que viva bajo la sombra del terror. Desde el principio, a partir de su creación en 1945, el Consejo de Seguridad no ha brindado seguridad. Por el contrario, ha sembrado el terror y aplicado sanciones. Se usa solamente contra nosotros. Por esta razón, ya no estaremos comprometidos a aplicar las resoluciones del Consejo de Seguridad después de este discurso, que marca el cuadragésimo aniversario.
Han estallado 65 guerras: ya sean luchas entre países pequeños o guerras de agresión libradas por las superpotencias contra nosotros. El Consejo de Seguridad, en flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, no adoptó medidas para poner fin a estas guerras o actos de agresión contra pueblos y naciones pequeños. La Asamblea General se pronunciará sobre una serie de propuestas históricas. Actuamos unidos o nos fragmentaremos. Si cada nación fuera a tener su propia versión de la Asamblea General, del Consejo de Seguridad y de los diversos instrumentos, y si fuera a estar en un pie de igualdad, las Potencias que actualmente ocupan los puestos permanentes se verían limitadas a usar sus propios órganos soberanos, ya sean tres o cuatro, y tendrían que ejercer sus derechos contra ellas mismas. Eso no es de nuestra incumbencia. Si quieren conservar sus puestos permanentes, eso está bien; los puestos permanentes no nos incumben. Nunca nos someteremos a su control o a su ejercicio del derecho de veto que se les ha otorgado.
No somos tan necios como para dar el derecho de veto a las superpotencias para que lo usen de modo que puedan tratarnos como ciudadanos de segunda clase y como naciones marginadas. No somos nosotros quienes decidimos que esos países son superpotencias y naciones respetadas que tienen la facultad de actuar en nombre de 192 países. Los miembros deben estar plenamente conscientes de que hacemos caso omiso de las resoluciones del Consejo de Seguridad porque esas resoluciones se usan solamente contra nosotros y no contra las superpotencias que tienen puestos permanentes y el derecho de veto. Esas Potencias nunca usan ninguna resolución en contra de sí mismas.
Sin embargo, usan las resoluciones contra nosotros. Esa aplicación ha convertido a las Naciones Unidas en una parodia de sí mismas y ha generado guerras y violaciones de la soberanía de Estados independientes. Ha causado la comisión de crímenes y genocidios. Todo esto transgrediendo la Carta de las Naciones Unidas.

LA PAZ Y LA UNIÓN AFRICANA

Ya que nadie presta atención al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, cada país y cada comunidad ha establecido su propio consejo de seguridad, y el Consejo de Seguridad de aquí ha quedado aislado. La Unión Africana ya ha creado su propio Consejo de Paz y Seguridad, la Unión Europea ya ha creado un consejo de seguridad y los países de Asia ya han creado su propio consejo de seguridad. En breve, América Latina tendrá su propio consejo de seguridad, como lo tendrán las 120 naciones no alineadas. Esto significa que ya hemos perdido confianza en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que no nos ha garantizado la seguridad, y por eso ahora estamos creando nuevos consejos regionales de seguridad.
No estamos comprometidos a obedecer las normas o las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en su modalidad actual porque es antidemocrático, dictatorial e injusto. Nadie puede forzarnos a adherirnos al Consejo de Seguridad o a obedecer o a cumplir con sus resoluciones u órdenes emitidas por el Consejo de Seguridad en su composición actual. Además, no se respeta a las Naciones Unidas y a la Asamblea General, órgano que actualmente constituye las verdaderas Naciones Unidas, pero cuyas resoluciones no son vinculantes. Las decisiones de la Corte Internacional de Justicia, el órgano internacional de justicia, apuntan solamente a los países pequeños y a las naciones del tercer mundo. Los países poderosos eluden las decisiones de la Corte. O, si las decisiones judiciales se adoptan en contra de estos países poderosos, no se los obliga a cumplirlas. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) es un organismo importante dentro de las Naciones Unidas. Sin embargo, los países poderosos no le rinden cuentas o no se someten a su jurisdicción.
Hemos descubierto que el OIEA se usa únicamente contra nosotros. Se nos ha dicho que es un organismo internacional pero, si ese es el caso, entonces todos los países del mundo deberían estar bajo su jurisdicción. Si no es verdaderamente internacional, entonces inmediatamente después de este discurso ya no deberíamos aceptarlo y deberíamos clausurarlo. El Sr. Treki, en su calidad de Presidente de la Asamblea General, debería hablar con el Director General del OIEA, Sr. ElBaradei, y preguntarle si está dispuesto a verificar la acumulación de energía nuclear en todos los países e inspeccionar todos los aumentos de los que se sospeche. Si su respuesta es afirmativa, entonces aceptamos la jurisdicción del Organismo. Pero si dice que no puede examinar a algunos países que poseen energía nuclear y que no tiene jurisdicción sobre ellos, entonces debemos clausurar el Organismo y no someternos a su jurisdicción. Para su información, llamé al Sr. ElBaradei cuando tuvimos el problema de la bomba nuclear de Libia. Llamé al Sr. ElBaradei y le pregunté si los acuerdos de las superpotencias destinados a reducir los materiales nucleares estaban sujetos al control del Organismo y si se los inspeccionaba, y si conocía todos los aumentos de sus actividades nucleares. Me dijo que no estaba en condiciones de solicitar a las superpotencias que se sometieran a una inspección. Por consiguiente, me pregunto si el Organismo nos inspecciona únicamente a nosotros. Si es así, no cumple los requisitos de un organismo internacional, ya que es selectivo, como el Consejo de Seguridad y la Corte Internacional de Justicia.
Esto no es equitativo ni tampoco lo son las Naciones Unidas. Rechazamos totalmente esta situación. Sr. Presidente: En lo que respecta a África, ya sea que se efectúe la reforma en las Naciones Unidas o no, e incluso antes de que se someta a votación cualquier propuesta de carácter histórico, debemos otorgarle un puesto permanente en el Consejo de Seguridad ahora, ya que se ha esperado demasiado tiempo. Dejando de lado la reforma de las Naciones Unidas, podemos decir que, sin lugar a dudas, África fue colonizada, aislada y perseguida y se usurparon sus derechos. Su población fue esclavizada y tratada como animales, y su territorio fue colonizado y sometido a un régimen de administración fiduciaria. Los países de la Unión Africana merecen un puesto permanente. Esta es una deuda del pasado que tiene que pagarse y no tiene nada que ver con la reforma de las Naciones Unidas. Es un asunto de carácter prioritario y es una prioridad del programa de la Asamblea General. Nadie puede decir que la Unión Africana no merece un puesto permanente. ¿Quién puede disentir con esta propuesta? Desafío a cualquiera a que formule un argumento en contra de ella. ¿Dónde está la prueba de que la Unión Africana o el continente africano no merecen un puesto permanente? Nadie puede negar esto.

NO MÁS COLONAS

Otra cuestión que debería someterse a votación en la Asamblea General es la de indemnizar a los países que fueron colonizados para que no se colonice nunca más a un continente, no se usurpen sus derechos ni se saqueen sus riquezas. ¿Por qué los africanos van a Europa? ¿Por qué van a Europa los asiáticos? ¿Por qué los latinoamericanos van a Europa? Porque Europa colonizó a esos pueblos y usurpó los recursos materiales y humanos de África, Asia y América Latina, a saber, el petróleo, los minerales, el uranio, el oro y los diamantes, las frutas, los vegetales, el ganado y el pueblo, y los utilizaron. Ahora, las nuevas generaciones de asiáticos, latinoamericanos y africanos están tratando de recuperar esa riqueza robada, ya que les asiste ese derecho.
En la frontera libia, recientemente detuve a 1.000 migrantes africanos que se dirigían a Europa. Les pregunté por qué se iban para Europa. Me respondieron que lo hacían para recuperar la riqueza que les habían robado y que, de lo contrario, no irían a Europa. ¿Quién puede restituirnos la riqueza que nos quitaron? Si deciden restituir toda esta riqueza, no habría más inmigración procedente de Filipinas, América Latina, Mauricio y la India. Queremos tener la riqueza que nos robaron. África merece 777 billones de dólares en concepto de indemnización de los países colonizadores. Los africanos exigirán esa cantidad, y si no se les da, irán a los lugares adonde se llevaron esos billones de dólares. Tienen derecho a hacerlo. Tienen que ir en busca de ese dinero y recuperarlo.
¿Por qué no hay inmigración de Libia a Italia, a pesar de la cercanía de Libia? Italia debía una indemnización al pueblo libio. Aceptó el hecho y firmó un acuerdo con Libia, que fue aprobado por los Parlamentos de Italia y de Libia. Italia reconoció que haber colonizado Libia fue un error en que nunca más incurriría, y prometió que no atacaría al pueblo libio por tierra, mar o aire. Italia también aceptó indemnizar a Libia 250 millones de dólares anuales durante los próximos 20 años y construir un hospital para los mutilados libios como resultado de las minas colocadas en territorio libio durante la segunda guerra mundial. Italia ofreció disculpas y prometió que nunca más volvería a ocupar el territorio de otro país. Italia, que fue un reino durante el régimen fascista y ha hecho valiosas contribuciones a la civilización, debe recibir felicitaciones por este logro, junto con el Primer Ministro Berlusconi y su predecesor, que hicieron sus propias contribuciones en ese sentido.
¿Por qué el tercer mundo exige indemnización? Para que no haya más colonización, para que los países grandes y más poderosos no colonicen a otros, para que se sepa que tendrían que pagar indemnización. La colonización debe castigarse. Los países que perjudicaron a otros pueblos durante la era colonial deben pagar indemnización por los daños y el sufrimiento que ocasionaron bajo el dominio colonial.
Deseo formular otra observación. No obstante, antes de hacerlo y de abordar una cuestión algo delicada, quisiera hacer una digresión. A nosotros los africanos nos alegra y nos enorgullece el hecho de que el actual Presidente de los Estados Unidos de América sea un hijo de África. Es un acontecimiento histórico. Ahora bien, en un país donde otrora los negros no podían mezclarse con los blancos en los cafés o los restaurantes ni sentarse junto a ellos en un ómnibus, el pueblo estadounidense ha elegido como su Presidente a un joven negro, el Sr. Obama, de ascendencia keniana. Eso es algo maravilloso, de lo cual nos sentimos orgullosos. Es el comienzo de un cambio. Sin embargo, en lo que a mí respecta, Obama es un alivio temporal para los próximos cuatro u ocho años. Me temo que después tengamos que volver a empezar desde cero. Nadie puede asegurar cómo se gobernará a los Estados Unidos después de Obama.
Estaríamos contentos si pudiera ser el Presidente de los Estados Unidos para siempre. La declaración que acaba de formular demuestra que es totalmente diferente de cualquier Presidente estadounidense que hayamos visto. Los Presidentes estadounidenses solían amenazarnos con todo tipo de armas, diciendo que nos enviarían las operaciones Tormenta del Desierto, Uvas de la Ira y Rolling Thunder así como rosas envenenadas para los niños libios. Ese era su enfoque. Los Presidentes estadounidenses solían amenazarnos con operaciones como Rolling Thunder, enviada a Viet Nam; Tormenta del Desierto, enviada al Iraq; Mosquetero, enviada a Egipto en 1956, aun cuando los Estados Unidos se opusieron; y las rosas envenenadas que Reagan envió a los niños libios. ¿Pueden imaginarse? Cabría haber pensado que los Presidentes de un país grande con un puesto permanente en el Consejo de Seguridad y con derecho de veto nos habrían protegido y nos habrían enviado la paz. ¿Qué recibimos en cambio? Bombas dirigidas por láser transportadas en aeronaves F-1. Este era su enfoque: nosotros dirigiremos el mundo les guste o no, y castigaremos a todo el que se oponga a nosotros.

OBAMA NUESTRO HIJO

El discurso que pronunció nuestro hijo Obama hoy es completamente diferente. Hizo un llamamiento serio a favor del desarme nuclear, lo cual aplaudimos. Dijo también que los Estados Unidos por sí solos no podrían resolver los problemas que enfrentamos y que el mundo entero debería unirse con ese fin. Dijo que debemos hacer más de lo que hacemos ahora, que es pronunciar discursos. Estamos de acuerdo y lo celebramos. Dijo que habíamos venido a las Naciones Unidas a hablar unos contra otros. Cierto es que cuando venimos aquí, deberíamos comunicarnos mutuamente en pie de igualdad. Dijo, además, que la democracia no debe imponerse desde afuera. Hasta hace poco, los Presidentes estadounidenses decían que debería imponerse la democracia al Iraq y a otros países. Dijo que eso era un asunto interno. Habló con franqueza cuando dijo que la democracia no puede imponerse desde afuera.
Así que tenemos que ser cautos. Antes de plantear esas observaciones delicadas, señalo que el mundo está muy polarizado. ¿Acaso el mundo debería estar tan polarizado? ¿Acaso las naciones no pueden estar en condiciones de igualdad? Busquemos una respuesta. ¿Alguien puede responder si es mejor que el mundo esté tan polarizado? ¿Por qué no podemos estar en condiciones de igualdad? ¿Debemos tener patriarcas? ¿Debemos tener papas? ¿Debemos tener dioses? ¿Por qué tiene que estar el mundo tan polarizado? Rechazamos ese tipo de mundo y pedimos un mundo en que los grandes y los pequeños sean iguales. La otra cuestión delicada es la Sede de las Naciones Unidas. ¿Podrían prestarme atención, por favor? Todos ustedes han cruzado el Océano Atlántico, el Océano Pacífico, han cruzado el continente asiático o el continente africano para llegar a este lugar. ¿Por qué? ¿Acaso esto es Jerusalén? ¿Es el Vaticano? ¿Es La Meca? Todos ustedes están cansados, sufren de cambio de horario, han pasado noches en blanco. Están muy cansados, están agotados físicamente. Hay quien acaba de llegar, tras 20 horas de vuelo.
Ahora, queremos que el representante formule una declaración y que hable sobre esto. Todos ustedes están medio dormidos, todos están cansados. Es evidente que a todos les falta energía porque han tenido que hacer un largo viaje. ¿Por qué queremos eso? En algunos de nuestros países es de noche y la gente está durmiendo. Ahora deberían estar durmiendo, debido a su reloj biológico, su mente biológica está acostumbrada a estar durmiendo a esta hora. Me despierto a las 4 de la mañana hora de Nueva York, antes del amanecer, porque en Libia son las 11 de la mañana. Cuando me despierto a las 11 en punto se supone que es de día; a las 4 en punto ya estoy despierto. ¿Por qué? Piénsenlo. Si esto es algo que se decidió en 1945, ¿debemos mantenerlo? ¿Por qué no podemos pensar en un lugar que esté a medio camino, que sea cómodo? Otra cuestión importante es que América, el país anfitrión, corre con los gastos y se cuida de la Sede y de las misiones diplomáticas y además se ocupa de la paz y la seguridad de los Jefes de Estado que vienen aquí. Son muy estrictos; se gastan mucho dinero aunque Nueva York y toda América anden muy escasos de fondos. Quiero evitar a América esta dificultad. Deberíamos dar las gracias a América; a América le decimos, gracias por todas las molestias que se ha tomado. Damos las gracias a América. Queremos ayudar a tranquilizar a América y a Nueva York y a que no se alteren. No deberían tener la responsabilidad de ocuparse de la seguridad. Puede que algún día un terrorista cause una explosión o haga estallar una bomba contra un Presidente. Este lugar es objetivo de Al-Qaida, este mismo edificio.
¿Por qué no atentó contra el mismo el 11 de septiembre? No estaba a su alcance. El próximo objetivo sería este edificio. No lo digo porque sí. En las prisiones libias hay detenidos decenas de prisioneros pertenecientes a Al-Qaida. Sus confesiones son aterradoras. Eso hace que América viva con tensión. Nunca se sabe qué puede ocurrir. Quizá América o este lugar vuelvan a ser el objetivo de un cohete. Quizá mueran decenas de Jefes de Estado. Queremos librar a América de esa preocupación. Tenemos que llevar este lugar a donde no sea objetivo terrorista. Ahora, 50 años después, las Naciones Unidas deben trasladarse a otra parte del hemisferio. Tras pasar 50 años en el hemisferio occidental, deberían pasar los próximos 50 años en el hemisferio oriental, o en el central, por rotación. Ahora, 64 años después ?ya han pasado 14 años más? es cuando habría habido que trasladar la Sede a algún otro lugar. No estamos insultando a América; le estamos haciendo un favor. Deberíamos dar las gracias a América. Eso era posible en 1945 pero ya no deberíamos aceptarlo. Evidentemente, habría que someterlo a votación en la Asamblea General ?sólo en la Asamblea, porque la sección 23 del Acuerdo relativo a la Sede dice que la Sede de las Naciones Unidas únicamente puede trasladarse a otro lugar mediante una resolución de la Asamblea General. Si el 51% de la Asamblea aprueba el traslado de la Sede, entonces puede llevarse a cabo.
América tiene derecho a aplicar medidas de seguridad estrictas porque es un objetivo de los terroristas y de Al-Qaida. América tiene derecho a tomar todas las medidas de seguridad; no la culpamos por eso. No obstante, no toleramos esas medidas. No tenemos por qué venir a Nueva York y someternos a todas esas medidas. Un Presidente me contó que le habían dicho que su copiloto no debía venir a América porque hay restricciones. Me preguntó cómo podía cruzar el Atlántico sin copiloto. ¿Por qué? No tiene por qué venir aquí. Otro Presidente se quejó de que su guardia de honor no había podido venir porque había habido algún tipo de malentendido con su nombre a la hora de concederle el visado. Otro Presidente dijo que su propio médico no había conseguido visado y no había podido venir a América. Las medidas de seguridad son muy estrictas. Si un país tiene algún problema con América se imponen restricciones a la libre circulación de los miembros de su delegación, como si estuviéramos en Guantánamo. ¿Se trata de un Estado Miembro de las Naciones Unidas o de un prisionero en el campamento de Guantánamo al que no puede permitirse la libre circulación? Esto es lo que se presenta a la Asamblea General, para su votación: el traslado de la Sede. Si el 51% está de acuerdo, podremos proceder a la segunda votación: a la parte central del mundo o a la parte oriental. Si decimos que debemos trasladar la Sede a la parte central del hemisferio, ¿por qué no la trasladamos a Sirte o a Viena? Se puede ir sin visado. Cuando se llega como Presidente, Libia es un país seguro. No vamos a limitarlos a 100 ó 500 metros. Libia no tiene en vigor medidas hostiles contra nadie.
Creo que ese también es el caso de Viena. Si el resultado de la votación es que debemos trasladar la Sede a la parte oriental, entonces que sea Delhi o Beijing, la capital de China o la de la India. Es lógico, hermanos. No creo que haya objeción alguna. Entonces, ustedes me agradecerán la propuesta porque se habrá acabado con el sufrimiento y con los problemas que conlleva volar 14, 15 ó 20 horas para venir aquí. Nadie puede culpar a América ni decir que ésta reducirá sus contribuciones a las Naciones Unidas. Nadie debería plantearse semejante cosa. América, estoy seguro, está comprometida con sus obligaciones internacionales. América no se enojará; nos agradecerá que aliviemos sus dificultades, que las asumamos, y que suframos todas las demás restricciones, a pesar de que también somos objeto de terrorismo. Nos referiremos ahora a las cuestiones que serán examinadas en la Asamblea General. Estamos a punto de enjuiciar a las Naciones Unidas; la antigua Organización llegará a su fin y surgirá una nueva.
Esta no es una reunión ordinaria. El propio Sr. Obama dijo que ésta no es una reunión ordinaria.
Esta es una reunión histórica. Me pregunto por qué ocurrieron las guerras que se libraron después de la creación de las Naciones Unidas. ¿Dónde estaba el Consejo de Seguridad? ¿Dónde estaba la Carta? ¿Dónde estaban las Naciones Unidas? Deben hacerse investigaciones e intervenciones judiciales. ¿Por qué se han perpetrado masacres? Podemos empezar con la guerra de Corea, que tuvo lugar después que la creación de las Naciones Unidas. ¿Cómo estalló una guerra que causó millones de víctimas? Se podrían haber usado armas nucleares en esa guerra. Los responsables de librar esa guerra deben ser juzgados y deben pagar indemnizaciones por los daños. Luego podemos considerar la guerra del Canal de Suez, en 1956. Debemos examinar detenidamente ese expediente.
Tres miembros permanentes del Consejo de Seguridad con derecho de veto atacaron a un Estado miembro de esta Asamblea General. Un país que es un Estado soberano ?Egipto? fue atacado y su ejército fue destruido, miles de egipcios fueron asesinados y muchas ciudades y pueblos egipcios fueron destruidos, todo porque Egipto quería nacionalizar el Canal de Suez. ¿Cómo puede haber pasado algo así en la era de las Naciones Unidas y de su Carta? ¿Cómo es posible asegurar que algo así no volverá a pasar a menos que se pidan disculpas por los errores del pasado? Esos fueron acontecimientos peligrosos y se deben reabrir los expedientes del Canal de Suez y de la guerra de Corea. Luego debemos considerar la guerra de Viet Nam. Esa guerra tuvo 3 millones de víctimas. En 12 días se lanzaron más bombas que durante cuatro años de la Segunda Guerra Mundial. Fue una guerra terrible, y tuvo lugar después de la creación de las Naciones Unidas y después de que decidimos que no debía haber más guerras.
El futuro de la humanidad está en juego. No debemos permanecer en silencio. ¿Cómo podemos sentirnos seguros? ¿Cómo podemos ser complacientes? Se trata del futuro del mundo, y nosotros los miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas debemos asegurarnos de que esas guerras no se repetirán en el futuro. Luego se atacó a Panamá, a pesar de que era un Estado independiente miembro de la Asamblea General. Fueron asesinadas 4.000 personas, y el Presidente de ese país fue hecho prisionero y encarcelado. Noriega debe ser puesto en libertad, debemos reabrir ese expediente. ¿Cómo podemos permitir que un país que es Estado Miembro de las Naciones Unidas libre una guerra contra otro país y capture a su Presidente, lo trate como delincuente y lo encarcele? ¿Quién podría aceptarlo? Ese hecho podría repetirse. No podemos permanecer en silencio. Se debe llevar a cabo una investigación.
Cualquiera de nosotros, los Estados Miembros, podemos enfrentar esa misma situación, en especial si esa agresión proviene de un Estado Miembro que es miembro permanente del Consejo de Seguridad y tiene la responsabilidad de mantener la paz y la seguridad en todo el mundo. Poco después estalló una guerra en Granada. Ese país fue invadido a pesar de ser un Estado Miembro. Fue atacado por 5.000 buques de guerra, 7.000 efectivos y docenas de aeronaves militares, y es el país más pequeño del mundo. Esto ocurrió después de la creación de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad y de su veto. Y el Presidente de Granada, el Sr. Maurice Bishop, fue asesinado. ¿Cómo puede haber sucedido de manera impune? Es una tragedia. ¿Cómo podemos garantizar que las Naciones Unidas son buenas o no, o que determinado país es bueno o no? ¿Podemos estar seguros y ser felices respecto de nuestro futuro, o no? ¿Podemos confiar en el Consejo de Seguridad, o no? ¿Podemos confiar en las Naciones Unidas, o no? Debemos examinar e investigar el bombardeo de Somalia. Somalia es un Estado Miembro de las Naciones Unidas. Es un país independiente gobernado por Aidid. Queremos una investigación. ¿Cómo sucedió? ¿Quién permitió que sucediera? ¿Quién dio el visto bueno para que se atacara a ese país? Luego, el caso de la ex Yugoslavia. Ningún país fue tan pacífico como Yugoslavia, construida paso a paso y pieza por pieza luego de que Hitler la destruyera. La destruimos, como si estuviéramos haciendo lo mismo que Hitler. Tito construyó ese país pacífico paso a paso y ladrillo por ladrillo y luego llegamos y lo destrozamos por intereses personales imperialistas.
¿Cómo podemos mostrarnos complacientes al respecto? ¿Por qué no podemos estar satisfechos? Si un país pacífico como Yugoslavia hizo frente a una tragedia semejante, la Asamblea General debe llevar a cabo una investigación y decidir quién debe ser juzgado ante la Corte Penal Internacional. Luego tenemos la guerra en el Iraq, el país origen de todos los males. Las Naciones Unidas también deben investigar ese hecho. La Asamblea General, presidida por el Sr. Treki, debe investigar. La invasión del Iraq fue una violación a la Carta de las Naciones Unidas. La hicieron, sin ninguna justificación, las superpotencias que tienen puestos permanentes en el Consejo de Seguridad. El Iraq es un país independiente y Estado miembro de la Asamblea General. ¿Cómo pueden esos países atacar al Iraq? Con arreglo a lo que se prevé en la Carta, la Naciones Unidas deberían haber intervenido para detener el ataque.
Hablamos ante la Asamblea General y la instamos a hacer uso de la Carta para detener ese ataque. Estábamos en contra de la invasión de Kuwait, y los países árabes lucharon junto con países extranjeros en nombre de la Carta de las Naciones Unidas. La primera vez se respetó la Carta de las Naciones Unidas. La segunda vez, cuando queríamos que se usara la Carta para detener la guerra contra el Iraq, nadie la usó y el documento fue ignorado. ¿Cómo pudo ocurrir eso? El Sr. Treki y la Asamblea General deben investigar para decidir si hubo alguna razón para invadir el Iraq. Porque las razones para atacar siguen siendo misteriosas y ambiguas, y podemos sufrir el mismo destino. ¿Por qué se invadió el Iraq? La invasión fue una grave violación de la Carta de las Naciones Unidas, y fue incorrecta. También se perpetró una masacre total o genocidio. Más de 1,5 millones de iraquíes fueron asesinados.
Queremos presentar el caso del Iraq ante la Corte Penal Internacional, y queremos que se enjuicie a los que cometieron asesinatos en masa contra el pueblo iraquí. Es sencillo juzgar a Charles Taylor, o juzgar a Bashir, o juzgar a Noriega. Esta es una tarea fácil. Sí, pero ¿qué sucede con los que cometieron asesinatos en masa contra los iraquíes? ¿No pueden ser juzgados? ¿No pueden ser llevados ante la Corte Penal Internacional? Si la Corte es incapaz de responder a nuestras necesidades, entonces no podemos aceptarla. O bien nos sirve a todos, grandes o pequeños, o no podemos aceptarla y debemos rechazarla.
Todo el que comete un crimen de guerra debe ser juzgado, pero nosotros no somos ganado ni animales como los que se sacrifican para el Eid. Tenemos derecho a vivir y estamos dispuestos a luchar y a defendernos. Tenemos derecho a vivir con dignidad, bajo el mismo sol y sobre la tierra; ya nos han probado y hemos superado la prueba. También hay otras cuestiones. ¿Por qué los prisioneros iraquíes pueden ser condenados a muerte? Cuando el Iraq fue invadido y el Presidente de Iraq fue capturado, su condición era la de un prisionero de guerra. No se le debería haber enjuiciado; no se le debería haber ahorcado. Cuando terminó la guerra debería haber sido puesto en libertad. Queremos saber por qué tendría que haberse sometido a juicio un prisionero de guerra. ¿Quién sentenció a muerte al Presidente del Iraq? ¿Hay alguna respuesta a esa pregunta? Conocemos la identidad del magistrado que lo enjuició. En cuanto a quién ató la soga en torno al cuello del Presidente el día de su sacrificio y quién lo ahorcó, esas personas estaban encapuchadas.
¿Cómo podría haber sucedido esto en un mundo civilizado? Estos eran prisioneros de guerra de países civilizados bajo el derecho internacional. ¿Cómo podría sentenciarse a ministros de gobierno y a un jefe de Estado a morir en la horca? ¿Acaso quienes los enjuiciaron eran abogados o miembros del sistema judicial? ¿Saben ustedes lo que dice la gente? Dicen que los rostros detrás de las capuchas eran los del Presidente de los Estados Unidos y el Primer Ministro del Reino Unido, y que fueron ellos quienes dieron muerte al Presidente del Iraq.
¿Por qué los verdugos no se descubrieron la cara? ¿Por qué no sabemos qué rango tenían? ¿Por qué no sabemos si eran oficiales, o jueces, o soldados, o médicos? ¿Cómo puede suceder que el Presidente de un Estado Miembro de las Naciones Unidas sea sentenciado a muerte y que se le dé muerte? No conocemos la identidad de los verdugos. Las Naciones Unidas tienen la obligación de responder a estas preguntas: ¿quién ejecutó la sentencia de muerte? Deben tener una condición oficial y responsabilidades oficiales; deberíamos saber su identidad, saber si estuvo presente un médico y conocer la índole de todos los procedimientos legales. Eso se aplicaría en el caso de un ciudadano corriente, y tanto más al Presidente de un Estado Miembro de las Naciones Unidas a quien se dio muerte de esa manera.
Mi tercera observación sobre la guerra del Iraq tiene que ver con Abu Ghraib. Esa ha sido una vergüenza para la humanidad. Sé que las autoridades de los Estados Unidos investigarán ese escándalo, pero las Naciones Unidas tampoco deben pasarlo por alto. La Asamblea General debería investigar este asunto. Los prisioneros de guerra recluidos en la cárcel de Abu Ghraib fueron torturados; los lanzaron a los perros; los hombres fueron violados. Eso no tiene precedente en la historia de la guerra. Fue sodomía, y fue un pecado insólito, nunca antes cometido por agresores o invasores. Los prisioneros de guerra son soldados, pero éstos fueron violados en la cárcel de un Estado que es miembro permanente del Consejo de Seguridad. Es algo contrario a la civilización y la humanidad. No debemos guardar silencio; debemos enterarnos de los hechos. Incluso hoy, un cuarto de millón de los prisioneros iraquíes, tanto hombres como mujeres, permanece en Abu Ghraib. Son maltratados, perseguidos y violados. Tiene que haber una investigación.
Con respecto a la guerra en el Afganistán, también esto debe ser investigado. ¿Por qué nos oponemos a los talibanes? ¿Por qué estamos en contra del Afganistán? ¿Quiénes son los talibanes? Si los talibanes quieren un Estado religioso eso está bien. Piensen en el Vaticano. ¿Representa el Vaticano una amenaza para nosotros? No. Es un Estado religioso sumamente pacífico. Si los talibanes quieren crear un emirato islámico, ¿quién dice que eso los convierte en un enemigo? ¿Está diciendo alguien que Bin Laden es un talibán o que es afgano? ¿Es Bin Laden uno de los talibanes? No, no es uno de los talibanes ni es afgano. ¿Acaso los terroristas que atacaron la ciudad de Nueva York eran del Afganistán? No eran ni talibanes ni afganos.
Entonces, ¿cuál es la razón de las guerras en el Iraq y en el Afganistán? Si yo realmente deseara engañar a mis amigos estadounidenses y británicos, los alentaría a enviar más efectivos y los animaría a persistir en este baño de sangre. Sin embargo, ellos nunca vencerán en el Iraq o el Afganistán. Miren lo que les sucedió en el Iraq, que es un desierto. Es incluso peor en el montañoso Afganistán. Si quisiera engañarlos les diría que continuaran las guerras en el Iraq y el Afganistán. Pero no, yo quiero salvar a los ciudadanos de los Estados Unidos, del Reino Unido y de otros países que están luchando en el Iraq y el Afganistán. De modo que les digo: dejen el Afganistán a los afganos; dejen el Iraq a los iraquíes.
Si ellos quieren luchar entre sí son libres de hacerlo. Los Estados Unidos libraron una guerra civil y nadie interfirió en ella. Hubo guerras civiles en España, en China y en países de todo el mundo, no hay ningún lugar en la Tierra donde no haya habido guerras civiles. Dejen que haya una guerra civil en el Iraq. Si los iraquíes quieren una guerra civil y luchar unos contra otros, está bien. ¿Quién dice que si los talibanes forman un gobierno obtendrían misiles intercontinentales o el tipo de aviones con los que se atacó a Nueva York? No, éstos despegaron de aeropuertos estadounidenses. Entonces ¿por qué se ataca al Afganistán? Los terroristas no eran ni afganos, ni talibanes ni iraquíes.

¿Por qué guardamos silencio?

¿Por qué guardamos silencio? Nunca debemos ser demonios de la guerra: todo aquél que no diga la verdad es un demonio silencioso. Estamos comprometidos con la paz y la seguridad internacionales. No queremos despreciar ni ridiculizar la humanidad. Queremos salvar a la humanidad.
Como Presidente de la Asamblea General, el Sr. Ali Treki debería abrir una investigación de los expedientes sobre asesinatos, además de los expedientes de guerra. ¿Quién mató a Patrice Lumumba y por qué? Simplemente queremos que esto conste en los anales de la historia africana; queremos saber cómo un dirigente africano, un libertador, resultó asesinado. ¿Quién lo asesinó? Queremos que nuestros hijos puedan leer la historia de cómo fue asesinado Patrice Lumumba, el héroe de la liberación del Congo. Queremos saber los hechos, incluso después de haber pasado 50 años. Ese es un expediente que debería reabrirse.
¿Y quién mató al Secretario General Hammarskjöld? ¿Quién le disparó a su avión en 1961 y por qué? Luego está el asesinato del Presidente Kennedy de los Estados Unidos en 1963. Queremos saber quién lo asesinó y por qué. Había alguien llamado Lee Harvey Oswald, a quien después dio muerte un tal Jack Ruby. ¿Por qué lo mató? Jack Ruby, un israelí, mató a Lee Harvey Oswald, que mató a Kennedy. ¿Por qué mató este israelí al asesino de Kennedy? Entonces Jack Ruby, el asesino del asesino de Kennedy, falleció en circunstancias misteriosas antes de que se le siguiera un juicio. Debemos abrir los expedientes. El mundo entero sabe que Kennedy quería investigar el reactor nuclear israelí de Dimona. Esto tiene que ver con la paz y la seguridad internacionales y las armas de destrucción en masa. Es por eso que deberíamos abrir ese expediente.
Por otra parte, tenemos el caso del asesinato de Martin Luther King, el pastor negro y activista defensor de los derechos humanos. Su asesinato fue una conspiración y debemos saber por qué fue asesinado y quién lo asesinó. También están los casos de Khalil Wazir o Abu Jihad, un palestino que fue víctima de un ataque. Vivía pacíficamente en Túnez, un Estado Miembro, y no se respetó la soberanía de ese país. No podemos permanecer en silencio. Incluso, cuando se detectó la presencia de submarinos y buques a lo largo de las costas de Túnez, donde lo asesinaron, pero nadie fue acusado o enjuiciado. También asesinaron a Abu Iyad y debemos saber quién lo asesinó. Fue ultimado en circunstancias extrañas.
En la Operación Primavera de Juventud fueron asesinados en el Líbano, un país que es un Estado Miembro de la Asamblea General, soberano y libre, Kamal Nasser, un poeta; Kamal Adwan; y Abu Youssef al-Najjar, tres palestinos, fueron atacados y asesinados mientras dormían pacíficamente. Debemos saber quiénes los asesinaron, y los responsables deben ser llevados ante la justicia, para que no se repitan esos horrendos crímenes de lesa humanidad. Ya nos hemos referido a la magnitud de la fuerza que se empleó para invadir Granada ?7.000 efectivos, 15 buques de guerra y decenas de bombarderos? y el Presidente Bishop fue asesinado, aun cuando Granada era un Estado Miembro de las Naciones Unidas. Esos son crímenes y no podemos permanecer en silencio. Hacerlo nos haría parecer como chivos expiatorios. No somos animales. Todos los años somos atacados. Defendemos nuestra vida y la vida de los nuestros y no tenemos miedo. Tenemos derecho a vivir, y el destino de la Tierra no es la violencia, sino todos nosotros. Nunca podremos vivir en esta Tierra soportando tal humillación. Por eso es que hay guerras. El último caso pendiente es el de las masacres. En la masacre de Sabra y Shatila 3.000 personas fueron asesinadas. Esa zona, bajo la protección del ejército de ocupación israelí, fue escenario de una tremenda y horrible matanza en la que 3.000 hombres, mujeres y niños palestinos fueron asesinados. ¿Cómo podemos permanecer impasibles?
El Líbano es un Estado soberano, un miembro de la Asamblea General que fue ocupado, Sabra y Shatila estaban bajo control israelí y se produce la matanza. Está el caso de la masacre en Gaza en 2008. Entre las víctimas de esa masacre habían 1.000 mujeres y 2.200 niños. Sesenta instalaciones de las Naciones Unidas y otras 30 instalaciones pertenecientes a organizaciones no gubernamentales resultaron dañadas. Cincuenta clínicas fueron destruidas. Cuarenta médicos y enfermeras murieron en el cumplimiento de sus actividades humanitarias. Eso ocurrió en Gaza en diciembre de 2008. Los responsables aún viven y deben ser juzgados por la Corte Penal Internacional. ¿Acaso debemos juzgar solamente a los que no son suficientemente poderosos, a los pobres de los países del tercer mundo, y no a figuras importantes que gozan de protección? En virtud del derecho internacional todos deberían responder ante los tribunales por los crímenes que han cometido. De lo contrario, el papel de la Corte Penal Internacional nunca será reconocido. Si las decisiones de la Corte Penal Internacional no son respetadas o aplicadas, si la Asamblea General y el Consejo de Seguridad no significan nada, y si el Organismo Internacional de Energía Atómica sólo sirve a los intereses de ciertos países y organizaciones, entonces me pregunto qué son las Naciones Unidas. Ello significa que las Naciones Unidas no valen nada y no tienen ninguna relevancia. ¿Dónde están?
No existen tales Naciones Unidas. Por otra parte, si bien la piratería puede ser un fenómeno en alta mar, una forma de terrorismo ?hablamos de la piratería en Somalia? los somalíes no son piratas. Nosotros somos los piratas. Nosotros fuimos allí y usurpamos sus zonas económicas, sus recursos pesqueros y sus riquezas. Libia, la India, el Japón y los Estados Unidos ?cualquier país en el mundo? todos nosotros somos piratas. Todos ingresamos a las aguas territoriales y a las zonas económicas de Somalia para robar. Los somalíes están protegiendo sus recursos pesqueros, sus medios de vida. Se han convertido en piratas para defender el alimento de sus hijos. Estamos tratando de resolver este problema de la manera equivocada. ¿Debemos acaso enviar buques de guerra a Somalia? Lo que debemos hacer es enviar buques de guerra a los piratas que han atacado y se han apoderado de las zonas económicas y las riquezas que pertenecen a los somalíes y de las que depende el sustento de sus hijos. Me reuní con los piratas y les dije que yo negociaría un acuerdo entre ellos y la comunidad internacional que respete las 200 millas de la zona económica exclusiva, estipuladas en el derecho del mar, una disposición que protege todos los recursos marinos que pertenecen al pueblo de Somalia y que evita que cualquier país se deshagan de desechos tóxicos en las costas de Somalia. A cambio, los somalíes no atacarían más buques.
Propondremos y redactaremos un proyecto de tratado internacional que presentaremos a la Asamblea General. Esa es la solución. La solución no es enviar más buques militares a combatir a los somalíes. Esa no es la solución. Estamos abordando los fenómenos de la piratería y el terrorismo de una forma errónea. Hoy hay gripe porcina. Quizá mañana haya gripe de los peces, pues a veces producimos virus de manera intencional. Es un negocio comercial. Las empresas capitalistas producen virus para generar y vender vacunas. Esto es muy vergonzoso y muy poco ético. Las vacunas y las medicinas no deben venderse. En el Gran Libro Verde, sostengo que las vacunas y las medicinas no deben ser objeto de comercialización. Las medicinas deben ser gratis y deben distribuirse gratuitamente a los niños, pero las compañías capitalistas producen virus y vacunas en su deseo de obtener ganancias. ¿Por qué no son gratuitas las vacunas? Deberíamos distribuirlas gratuitamente en lugar de venderlas. Todos debemos esforzarnos por proteger a nuestros pueblos, para crear vacunas y distribuirlas gratuitamente a los niños y a las mujeres, no para obtener ganancias de ellas. Todos esos temas figuran en el programa de la Asamblea General, la que sólo tiene que cumplir con ese deber. La Convención de Ottawa sobre minas antipersonal prohíbe la producción de esas minas. Tal cosa es un error. Las minas son armas defensivas.
Si las coloco a lo largo de la frontera de mi país y alguien desea invadirme, las minas pueden matarlo. Todo eso está muy bien, pues ellos me están invadiendo. La Convención debería ser reconsiderada. No estoy llevando esa arma a otro país. El enemigo viene al mío. En el sitio de la Internet de El-Gadafi, pido que se modifique o anule ese tratado. Este tratado debería modificarse o revocarse. Quiero utilizar las minas terrestres para defender a mi patria contra las invasiones. Eliminen las armas de destrucción en masa, y no las minas terrestres, que son armas defensivas. En lo que respecta a la situación en Palestina, la solución de crear dos Estados es imposible; no es práctica. Actualmente hay una superposición completa de esos dos Estados. La partición está condenada al fracaso. Esos dos Estados no son vecinos, sino que son coextensivos tanto en términos de población como de geografía. No se puede crear una zona de amortiguación entre los dos Estados porque hay medio millón de colonos israelíes en la Ribera Occidental y un millón de palestinos árabes en el territorio conocido como Israel. Por consiguiente, la solución radica en un Estado democrático sin fanatismo por razones religiosas o étnicas. La generación de Sharon y Arafat se ha acabado.
Necesitamos una nueva generación en la que todos puedan vivir en paz. Observen a los jóvenes palestinos e israelíes: ambos desean la paz y la democracia y quieren vivir bajo un solo Estado. Ese conflicto está emponzoñando al mundo. En realidad la solución se encuentra en el Libro Blanco que tengo aquí. La solución está en Isratina. Los árabes no albergan ninguna hostilidad ni animadversión hacia Israel. Somos primos y pertenecemos a la misma raza. Queremos vivir en paz. Los refugiados deberían regresar. Son ustedes quienes provocaron el holocausto entre los judíos. Ustedes, y no nosotros, fueron quienes los incineraron. Nosotros les dimos refugio. Les dimos amparo durante la época romana, durante el reino árabe de Andalucía y durante el gobierno de Hitler. Son ustedes quienes los envenenaron; son ustedes quienes los aniquilaron. Nosotros les concedimos protección. Ustedes los expulsaron.
Reconozcamos la verdad. Nosotros no somos hostiles; no somos enemigos de los judíos. Y algún día los judíos necesitarán a los árabes. Llegado el momento, los árabes serán quienes les den protección, para salvarlos, como hicimos en el pasado. Miren lo que todos los demás le han hecho a los judíos. Hitler es un ejemplo. Son ustedes quienes odian a los judíos, no nosotros. Para resumir, Cachemira debe ser un Estado independiente, y no indio ni pakistaní. Debemos poner fin a ese conflicto. Cachemira debería ser un Estado que sirva de amortiguación entre la India y el Pakistán.
En cuanto a Darfur, espero verdaderamente que la asistencia que le suministran las organizaciones internacionales pueda utilizarse para proyectos de desarrollo, para la agricultura, la industria y la irrigación. Ustedes son quienes la convirtieron en una crisis; ustedes la colocaron en el altar; ustedes querían sacrificar a Darfur para poder injerirse en sus asuntos internos. Ustedes han convertido el problema de Hariri en un problema de las Naciones Unidas. Están comerciando con el cadáver de Hariri. Simplemente quieren ajustar cuentas con Siria.
El Líbano es un Estado independiente con leyes, tribunales, sistema judicial y policía. A estas alturas ya no se busca a los perpetradores; lo que se desea es resolver un asunto con Siria, y no hacerle justicia a Hariri. Los casos de Khalil al-Wazir, Lumumba, Kennedy y Hammarskjöld también deberían remitirse a las Naciones Unidas si el caso Hariri merece tanta atención. La Asamblea General está ahora bajo la presidencia de Libia. Ese es nuestro derecho. Libia espera que ustedes ayuden a realizar la transición de un mundo plagado de crisis y tensiones a un mundo en el que prevalezcan la humanidad, la paz y la tolerancia. Yo personalmente haré un seguimiento a esta cuestión con la Asamblea General, el Presidente Treki y el Secretario General. No acostumbramos claudicar cuando se trata del destino de la humanidad, así como de las luchas del tercer mundo y de las 100 naciones pequeñas, que deberían vivir siempre en paz.
Fuente/BWN Patagonia

Traductor / Translator

Wikipedia

Resultados de la búsqueda